lunes, 23 de febrero de 2026

LA UNSCOP INVESTIGA (II): COMIENZAN LOS TRABAJOS

Miembros de la UNSCOP EN 1947
Como vimos en la entrada anteriorErnest Bevin* -Secretario (Ministro) de Asuntos Exteriores del Reino Unido- anunció que someterían la cuestión del Mandato de Palestina a las Naciones Unidas para que se considerasen soluciones al problema de la violencia en la región.

Los británicos, tras presentar varios proyectos (el Plan Morrison -Gradyel llamado Plan Bevin) que fueron rechazados por árabes y judíos, presentó el problema "sin dar ninguna recomendación", pero sin comprometerse a aplicar las sugerencias que recibiera.

Se convocó una Sesión Especial de la Asamblea General de la ONU, que se abrió el día 28 de Abril de 1947 y se cerró el 14 de Mayo. En ella, se votó crear una Comisión de Investigación que estudiase el problema y sugiriese posibles soluciones, que se someterían a debate en la Sesión Regular de la Asamblea General, a partir del 1 de Septiembre.

Tras un tira y afloja se nombró una Comisión formada por once países, por criterios de Bloques estratégicos geográficos, evitando los países de la Liga Árabe y las grandes Potencias. Los elegidos fueron: Australia y Canadá, por la Commonwealth; Checoslovaquia y Yugoslavia, por el Bloque del Este; Guatemala, Uruguay y Perú, por Latinoamérica; Países Bajos y Suecia, por Europa Occidental, y el Dominio de la India (a partir de Agosto se dividiría en India y Pakistán) e Irán, por Asia. La Comisión, llamada Comité Especial de las Naciones Unidas para Palestina (UNSCOP), recibió el encargo de estudiar el problema sin limitaciones de marco geográfico (podía incluir el problema de los Campos de Refugiados judíos en Chipre* y en otros lugares de Europa.*)

Y ¿qué pasó?

Veámoslo

Cada país elegido nombró sus propios miembros para que integrasen la Comisión: generalmente un representante titular, un suplente y varios asistentes. (1) Además, el noruego Trygve Lie, Secretario General de la ONU, nombró un grupo de investigadores que recopilaron toda la información relevante que pudieron, para que la UNSCOP pudiese realizar su trabajo en condiciones, y preparó guiones de los asuntos a tratar. (2)

Pese a que los países árabes se quejaron posteriormente de poca imparcialidad de la UNSCOP, lo cierto es que, debido a la diversidad de sus componentes (y la honestidad de los miembros, todos elegidos entre prestigiosos juristas y diplomáticos), la Comisión trabajó de manera concienzuda y con razonable objetividad, pese a unos tormentosos inicios, y a que cada gobierno -y cada miembro- tenían sus propios intereses y opiniones, como veremos.

La UNSCOP llega a Jerusalén
A la hora de analizar los motivos que llevaron a la Comisión a adoptar sus recomendaciones finales, hay que tener en cuenta, no sólo las opiniones personales de los comisionados, sino las instrucciones que recibieron de sus gobiernos: así, por ejemplo, la India (que, por entonces, aún no se había dividido en India y Pakistán) e Irán se consideraban, ya desde antes de empezar los trabajos, como defensores del punto de vista árabe (3), y Yugoslavia, pese a tener simpatías sionistas, no estaba por sentar precedentes de separación de comunidades étnicas; por otro lado, también los sionistas tenían sus simpatizantes en la UNSCOP, como Guatemala, Uruguay o Checoslovaquia (4);  en conjunto, la Comisión resultó un grupo de trabajo cuya diversidad, heterogeneidad, y la honestidad de las personas implicadas garantizó unos resultados más o menos imparciales.

Y eso que no solo existieron suspicacias por las simpatías pro-árabes o pro-sionistas; se examinaron con lupa las posibles divisiones de los miembros de la Comisión en pro-británicos (sobre todo Canadá, Australia, Suecia y Países Bajos, por simpatía o por considerarlos imparciales), o contra ellos; y, ya desde el inicio, el 26 de Mayo, hubo tormenta con la elección de Presidente de la UNSCOP. Los sionistas hubieran preferido al guatemalteco García Granados pero, tras una serie de maniobras promovidas por Trygve Lie, salió elegido el sueco Emil Sandström*. (5)

El 6 de Junio de 1947 la ONU comunicó a las autoridades del Mandato que la UNSCOP comenzaba su misión, y que en breves días aterrizaría en Lydda (actual Lod). Cada uno de los implicados reaccionó de manera diferente ante la investigación de los comisionados.

Jaim "Vivian" Herzog
Quienes esperaban que el Gobierno Británico diera instrucciones precisas sobre el objetivo a alcanzar resultaron decepcionados. Nadie tenía muy claro (salvo, quizás, Ernest Bevin) el objetivo que se perseguía cuando se llevó el problema del Mandato a las Naciones Unidas: por lo tanto, las autoridades británicas no sabían cómo comportarse ante la UNSCOP. El Alto Comisionado, Alan Cunningham, creía sinceramente que la Comisión podía ayudarles a traer la paz a Palestina y ofreció todo su apoyo, al tiempo que pedía que la ONU hiciera una firme llamada a una moratoria en la violencia. El Secretariado Colonial, por su parte, pidió a los países de la ONU que le ayudaran a resolver el problema de Palestina cortando la inmigración ilegal hasta que la UNSCOP hiciera sus recomendaciones. Otras autoridades del Gobierno veían la investigación como una posibilidad de obtener más inversiones futuras en Sanidad, Asuntos Sociales, Minorías, etc. El resultado es que las instrucciones de las autoridades de Londres, ante la visita de la UNSCOP, fueron bastante confusas.

La falta de una postura común se apreció también en el papel que debían tomar las Autoridades del Mandato ante las actuaciones de la Comisión. Cunningham y su equipo pensaba que los británicos tomarían parte en todo el proceso deliberativo y de decisión; pero el Gobierno y las Fuerzas de Seguridad pensaban (con razón) que ello llevaría a que los judíos y los árabes exigieran también su lugar en la mesa de la UNSCOP, con la consiguiente filtración de materias reservadas. Finalmente, los británicos rechazaron nombrar representantes a título completo en la UNSCOP, y optaron por servirse de oficiales de enlace.

Los judíos se tomaron la misión de la UNSCOP como una oportunidad, quizás la última, de conseguir un Estado por medios pacíficos. La Agencia Judía hizo llamamientos a colaborar con la Comisión, acudiendo a las entrevistas, permitiendo el acceso a la información solicitada, y nombrando un nutrido equipo de colaboradores que facilitaran sus trabajos. Al mismo tiempo, la rama de Inteligencia de la Haganah (SHAI)* preparó un eficaz equipo de espionaje, al mando de su oficial de Información Jaim Herzog (6). Además, la Agencia Judía contactó con comunidades judías en los países que tenían representantes en la UNSCOP para que movieran relaciones a su favor.

Los árabes, en cambio, se opusieron desde el primer momento (ya en la Sesión Especial de la ONU) a los trabajos de la Comisión. Tanto el Comité Superior Árabe (AHC) como los países árabes llenaron de reproches al Reino Unido, EEUU, y a los países que formaban la UNSCOP (excepto la India e Irán) y anunciaron un boycott (7) completo a su investigación. Declararon que la Comisión era una burda patraña, cuyas conclusiones estaban ya decididas de antemano. Pese a ésto, no se mostraron muy inquietos por el futuro, ya que despreciaban el poder de resolución de la ONU, y creían que -se votase lo que se votase en la Asamblea General- el Reino Unido no se marcharía de Palestina.

Los miembros de la UNSCOP no se preocuparon: también se había anunciado un boycott a los trabajos de la Comisión Anglo-Americana del año anterior, y todo quedó en retórica. Además, dado que habían decidido que sus trabajos se basarían en la relación con los árabes de Palestina, y no con los estados de alrededor, la capacidad de éstos de influir era nula.

Pero Amin al-Husayni, el Muftí de Jerusalén, que era quien dominaba el AHC, quiso aprovechar la visita de la UNSCOP para dar una prueba de su dominio absoluto sobre los árabes palestinos, para información de la Liga Árabe, de sus rivales palestinos (sobre todo los Nashashibi*) y de su archi-rival en el dominio de Palestina, Abdullah de Transjordania. Sus partidarios recorrieron Palestina extorsionando y amenazando, incluso físicamente, a quienes se oponían al boycott; como la comunista Liga de Liberación Nacional* de Emile Touma,* que fue obligada a adherirse a la iniciativa. Resultó ser un catastrófico error, como veremos en la siguiente entrada.

Así, cuando los comisionados descendieron -el día 16 de Junio- en Lydda, encontraron buena voluntad con algo de confusión en los británicos, entusiasmo colaborador en los judíos, y hostilidad y rechazo entre los árabes. El AHC había convocado una huelga general y, de grado o por fuerza, la población árabe respondió en masa: los periodistas, los miembros de la comunidad a los que querían entrevistar, incluso los cafés y restaurantes árabes, se negaron a atenderles y les hicieron el vacío. 

Jorge García Granados 
Los primeros días de la Comisión fueron conflictivos. Los grupos que practicaban el terrorismo, Irgún y Lejí, habían aceptado una moratoria de violencia "mientras durasen los trabajos de la UNSCOP". Pero, el mismo día de su llegada, el 16 de Junio, una Corte Militar condenaba a muerte a tres activistas del Irgún que habían participado en el Asalto al Penal de Acre. (8) Los Comisionados, que se habían mostrado complacidos con la moratoria aceptada por Irgún y Lejí, se disgustaron ante la clamorosa torpeza de los británicos; además, estalló una dura controversia entre los miembros pro-sionistas del Comité, encabezados por el guatemalteco Jorge García Granados, que querían intervenir ante el gobierno británico para que conmutara las penas, y una mayoría que no deseaba inmiscuirse. Finalmente se llegó a un compromiso: se envió una Nota al Secretario General de la ONU, Trygve Lie, pidiendo que interviniera ante los británicos en demanda de clemencia. Los británicos respondieron que el asunto estaba sub iudice y pendiente de apelación, y no hicieron nada.

No habían pasado ni 15 días cuando se planteó el problema inverso: el Irgún, que -aduciendo que los británicos habían roto el pacto tácito de no violencia -había suspendido su moratoria el mismo día de la sentencia de sus activistas (Lejí también), empezó a planear el secuestro de soldados británicos para usarlos como moneda de cambio (al final, lo consiguieron el 11 de Julio). (9) El 28 de Junio, cuando se dirigía a casa de su mujer en Jerusalén, Alan Major -un oficial de enlace con la UNSCOP- sufrió un intento de secuestro. En la UNSCOP se invirtieron los sentimientos: los que unos días antes, abogaban por la no intervención, ahora exigieron una nota de respuesta más dura que la anterior; y los que antes estaban pro-intervención ahora pedían abstenerse de ello. Finalmente se envió una nota de protesta, esta vez más dura que la anterior.

Estas dos polémicas envenenaron las relaciones entre la Comisión, que parecía haberse partido en tres grupos irreconciliables: pro-sionistas, anti-sionistas, y aquellos que se alineaban más con los británicos, y que muchas veces hacían causa común con el segundo grupo.

A partir de entonces se abandonó (en general) la idea de realizar un trabajo de todos los comisionados conjuntamente y, aunque la gira y las entrevistas continuaron realizándose de manera común, cada uno de los miembros, o cada grupo de elos, fue sacando sus propias conclusiones para, al final, redactar las sugerencias finales que debían entregarse a la Asamblea General.

Paradójicamente, esto fue positivo para el trabajo de la UNSCOP; en lugar de agotarse en inútiles discusiones y debates sin salida, cada uno fue captando las impresiones recibidas y sacando conclusiones sobre la mejor solución que podía ofrecerse a Palestina. 

Pero eso lo veremos en la siguiente entrada.

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* Enlaces en inglés. Aunque mis preferencias serán siempre enlazar a información en español, aunque sea menos completa, en algunos casos la diferencia en la información ofrecida justifica enlazar a páginas en otros idiom, as. Ruego disculpen las molestias.

**Enlaces en francés

***Enlaces en otros idiomas

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  1. La delegación más numerosa fue la de Yugoslavia, que además fue la que más actividad mostró; estaba encabezada por Vladimir Simić, representante (hermano del Ministro de Exteriores yugoslavo) y por Jože Brilej, suplente.
  2. Aunque Lie nombró como presidente de este Comité auxiliar al chino Victor Hoo, el miembro que resultó ser más relevante para el trabajo de la UNSCOP fue el futuro negociador entre Israel y los países árabes (y Nobel de la Paz de 1950) Ralph Bunche. Con Hoo y Bunche, el mexicano Alfonso García Robles formaba lo que se llamó Comité Ejecutivo de la Secretaria General.
  3. El delegado titular por la India era Abdur Rahman*, musulmán, reputado jurista de Lahore; el suplente, Venkata Viswanatha,* era hindú, y también se alineaba con la postura antisionista defendida por el gobierno de J. Nehru. Irán nombró como representante a Nasrollah Entezam, y como suplente a Ali Ardalan; ambos se inclinaban, personalmente, por un acuerdo árabe-judio, y no veían con malos ojos la Partición, pero las instrucciones de su gobierno les obligaron, en general, a alinearse con las posturas de los árabes.
  4. Guatemala mantenía un contencioso con el Reino Unido, debido a su reclamación territorial sobre Belice (British Honduras); por otra parte, sus representantes Jorge García Granados y Emilio Zea González eran, o se convirtieron en pro-sionistas. De la misma manera, Enrique Rodríguez Fabregat y Óscar Secco Ellauri, de Uruguay, tenían simpatías por las reivindicaciones de los judíos; lo que además coincidía con la postura anticolonialista del gobierno uruguayo. El gobierno checoslovaco, que trataba de preservar su independencia política frente a la Unión Soviética, había mostrado una clara simpatía por los judíos, con el Ministro de Asuntos Exteriores Jan Masaryk a la cabeza. En cambio, sus representantes en la UNSCOP, Karel Lisicky y Richard Pech, mostraron mayor frialdad hacia el sionismo de lo que esperaba el Yishuv, tal vez por los difíciles momentos que pasaba su país, que invitaban a nadar y guardar la ropa...
  5. Lo que, en el fondo, resultó una conveniente elección incluso para la causa sionista. Trygvie Lie, con la complicidad de Víctor Hoo (que ejercía como secretario) intentaba que un sueco dirigiera la UNSCOP, creyendo que eso favorecería a los británicos y, por tanto, facilitaría los trabajos de la Comisión. Pero los suecos enviaron a un jurista estrictamente imparcial, Sandström. De haber sido elegido Garcia Granados, las sospechas de sesgo hubieran empañado la recomendación final de la UNSCOP. Sandström, aunque también tenía tendencia a fiarse en exceso de los británicos por considerarles neutrales, intentó actuar siempre con objetividad. Un defecto de Sandström, su tendencia a actuar de espaldas a sus colegas, causó suspicacias y discusiones; pero, finalmente, no se tradujo en ningún problema de sesgo en los trabajos de la Comisión.
  6. (Herzog, Jaim: "Living History" Ed Phoenix, Londres 1998. Pg 81-82) Jaim "Vivian" Herzog era un talentoso joven de menos de 30 años, nacido en Irlanda, que había servido como oficial de Inteligencia en el Ejército Británico. Su experiencia y sus excelentes dotes personales le sirvieron para progresar en el que sería Servicio de Inteligencia Militar de las IDF, del que fue director en 1949. Terminó siendo el 6º presidente de Israel de 1983 a 1983. 
  7. Ver el Acta de la UNSCOP del 17 de Junio 
  8. Al parecer la coincidencia de fechas no fue casual. El cocinero de la cárcel era miembro o simpatizante del Irún; y manipuló la comida para que uno de los acusados tuviera fiebre y no pudiera comparecer ante el Tribunal. Eso y la inflexibilidad de los británicos, que se negaron a retrasar la audiencia, porque consideraron que hacer justicia era mucho más importante que la visita de la UNSCOP, hizo que la llegada de la Comisión y la condena fueran el mismo día. Las sentencias, los violentos registros que siguieron al secuestro de los sargentos, la ejecución y, sobre todo, el incidente con el barco "S.S. Exodus", llevaron a Ralph Bunche a opinar que “Los británicos armaron un desastre” durante el verano de 1947 (Carta de Bunche to Ben Gerig, July 23, 1947. Correspondencia)
  9. Graves, Richard M: "Experiment in Anarchy"; Victor Golland Ltd.  (London, 1949). Pg 56

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