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martes, 19 de mayo de 2026

HATIKVA (TEL AVIV): LA PRIMERA BATALLA

Hatikva, en 2026, frente a Salamah*
(actualmente Kfar Shalem*)
El barrio de Hatikva*, (La Esperanza) es un barrio de habitantes de clase trabajadora, situado al sudeste de Tel Aviv. Fundado en 1935, en los tiempos del Mandato Británico estaba poblado por judios de origen yemení (Temanim*) de origen humilde, muchos de ellos ancianos. (1) No existen cifras oficiales sobre el  número de habitantes del barrio en 1947, aunque parece que la población completa de la zona sudoeste de Tel Aviv podía alcanzar las 20.000 personas, y fuentes de prensa contemporáneas hablaban en 6000-8000 habitantes. (2)

Tras la votación de la ONU recomendando la Partición de Palestina el 29 de Noviembre de 1947, el Alto Comité Árabe (AHC, controlado por el Gran Muftí de Jerusalén Amin al-Husayni y el clan al-Husayni) convocó a una Huelga General de la comunidad árabe e, inmediatamente, comenzaron los ataques contra judíos. La reacción de las autoridades británicas, que debían controlar el orden público, fue débil y más orientada a impedir que la Haganah (ejército clandestino judío) se defendiese que a impedir los disturbios (3).

Los primeros días los disturbios consistieron en ataques desestructurados sobre tiendas judías, centros comerciales, autobuses, viajeros aislados, etc. El objetivo de la comunidad árabe palestina era aterrorizar a los judíos (que sólo contaban con la mitad de población) y demostrar a la comunidad internacional que jamás aceptarían un Estado Judío, por pequeño que fuera; así, según su punto de vista, la ONU debía renunciar a la Partición y conceder la independencia a Palestina como un país árabe unitario, o ver cómo estallaba una guerra abierta en una zona del planeta tan sensible.

La violencia escaló en pocos días, y el día 8 de Diciembre uno de los lugartenientes del Muftí lanzó una masa numerosa (pero mal organizada) de árabes de los pueblos vecinos sobre Hatikva, donde creían que los pacíficos y temerosos judíos yemeníes ofrecerían poca resistencia.

Y ¿qué ocurrió? Veámoslo

domingo, 1 de marzo de 2026

LA UNSCOP INVESTIGA (IV): DELIBERACIÓN Y DECISIONES

En Febrero de 1947, el Gobierno del Reino Unido llevó a las Naciones Unidas la cuestión del Mandato de Palestina, para recibir sugerencias sobre la mejor salida al problema de la violencia entre árabes y judíos y contra los británicos, y la imposibilidad de cortar la inmigración ilegal de los judíos.

La ONU celebró una Sesión Especial en Abril-Mayo, y creó un Comité de miembros de 11 países para estudiar el problema y hacer recomendaciones: el  Comité Especial de Naciones Unidas para Palestina (UNSCOP).

Sesión de la UNSCOP, el 8 de Julio, en
la YMCA de Jerusalén 
Como vimos en la entrada anterior, la UNSCOP viajó en Junio a Palestina y trató de ver la situación del país y hablar con representantes de las comunidades árabe, judía y los británicos, para así decidir si Palestina podía acceder a la independencia inmediata en un Estado unitario de mayoría árabe (como querían los árabes); un estado binacional con amplia autonomía de ambas comunidades, o en dos países independientes (como quería la mayoría de los judíos). 

La comunidad judía (el Yishuv) y !a Agencia Judía se esforzaron para presentar sus logros y convencer a la Comisión de que podían construir un país independiente y próspero. La UNSCOP también entrevistó a su ejército semiclandestino (la Haganah), así como a las fuerzas "disidentes" (Irgún y Lejí), más pequeñas pero más violentas.

La comunidad árabe palestina, en cambio, dirigida por Amin al-Husayni y el Comité Superior Árabe (AHC), se vio obligada a secundar un boycott completo a la UNSCOP, y vio prohibido cualquier contacto con la misión. Esto resultó en un grave perjuicio para los árabes, porque les hizo aparecer como intolerantes y atrasados.

Para compensar de alguna manera, la UNSCOP viajó a Beirut, donde se entrevistaron con representantes de los países árabes; y luego a Ammán, donde tuvieron una audiencia con el rey Abdullah de Transjordania. Si bien los países árabes rechazaron de plano un Estado judío en Palestina, Abdullah (en privado) sugirió que podría aceptar la partición si le dejaban anexionarse la parte que correspondería a un Estado árabe de Palestina.

Acabada la gira, la UNSCOP volvió a Ginebra, donde el 28 de Julio se celebró la primera audiencia tras su vuelta. 

Veámoslo

viernes, 27 de febrero de 2026

LA UNSCOP INVESTIGA (III): VIAJES Y AUDIENCIAS

Como veíamos en entradas anteriores, el 18 de Febrero de 1947, el Secretario de Estado (Ministro) del Foreign Office, Ernest Bevin, anunció que llevaría el asunto del Mandato de Palestina a las Naciones Unidas, para escuchar las posibles sugerencias que se pudiesen plantear. 

La UNSCOP en el Muro
de las Lamentaciones 
La Asamblea General celebró una Sesión Especial, entre el 28 de abril y el 14 de Mayo, que decidió formar una Comisión de lnvestigación (UNSCOP) que viajaría a Palestina, estudiaría las demandas de la población árabe y la judía sobre el terreno, escucharía el informe de situación con las autoridades del Mandato, y redactaría un informe para su presentación a la Asamblea General a partir del 1 de Septiembre.

Para la composición de la Comisión, se eligieron 11 países de distintos bloques geoestratégicos, evitando la presencia de grandes potencias y de los países directamente implicados (no se eligió ningún país de la Liga Árabe; y ni la comunidad árabe de Palestina -el Comité Superior Árabe -ni la comunidad judía -Yishuv- estuvieron tampoco representados directamente).

La UNSCOP viajó a Palestina el 16 de Junio, el mismo día en que se sentenció a muerte a tres activistas del Irgún en Jerusalén. Se había pedido una moratoria en la violencia que asolaba Palestina mientras durasen los trabajos de la Comisión, a lo que accedieron los grupos Irgún y Lejí; pero la torpeza británica echó todo al traste y se reanudaron los atentados, las agresiones y la represión policial.

El recibimiento que recibió la UNSCOP varió también según la comunidad de la que hablemos: los judíos los atendieron con esperanza y ambiente festivo; los árabes, con hostilidad y convocando al boycott de sus miembros y sus actividades; los británicos, con corrección, pero con confusión en cuanto a los objetivos de la investigación. Bevin seguramente pretendía que la ONU recomendara alguna variante del Plan Bevin pero, al no comunicarlo a las Autoridades del Mandato, éstas evitaron cualquier cosa que sonara a recomendación.

La UNSCOP no se pudo sustraer al enrarecido ambiente de Palestina, y en el grupo surgieron posiciones pro-sionistas (encabezadas por el guatemalteco Jorge García Granados) y anti-sionistas; por su parte, el presidente de la Comisión -el sueco Emil Sandström- con otros miembros de la UNSCOP, parecían tener mayor confianza en la postura -que creían equilibrada e imparcial- del Reino Unido. Paradójicamente, la división en "bandos" de la Comisión favoreció sus trabajos, porque se evitaron discusiones inútiles entre sus miembros y todos pudieron dedicarse a observar, aprender y escuchar.

El 18 de Junio, los comisionados comenzaron su gira por Palestina ¿Cómo les fue?

Veámoslo

lunes, 23 de febrero de 2026

LA UNSCOP INVESTIGA (II): COMIENZAN LOS TRABAJOS

Miembros de la UNSCOP EN 1947
Como vimos en la entrada anterior, Ernest Bevin* -Secretario (Ministro) de Asuntos Exteriores del Reino Unido- anunció que someterían la cuestión del Mandato de Palestina a las Naciones Unidas para que se considerasen soluciones al problema de la violencia en la región.

Los británicos, tras presentar varios proyectos (el Plan Morrison -Grady, el llamado Plan Bevin) que fueron rechazados por árabes y judíos, presentó el problema "sin dar ninguna recomendación", pero sin comprometerse a aplicar las sugerencias que recibiera.

Se convocó una Sesión Especial de la Asamblea General de la ONU, que se abrió el día 28 de Abril de 1947 y se cerró el 14 de Mayo. En ella, se votó crear una Comisión de Investigación que estudiase el problema y sugiriese posibles soluciones, que se someterían a debate en la Sesión Regular de la Asamblea General, a partir del 1 de Septiembre.

Tras un tira y afloja se nombró una Comisión formada por once países, por criterios de Bloques estratégicos geográficos, evitando los países de la Liga Árabe y las grandes Potencias. Los elegidos fueron: Australia y Canadá, por la Commonwealth; Checoslovaquia y Yugoslavia, por el Bloque del Este; Guatemala, Uruguay y Perú, por Latinoamérica; Países Bajos y Suecia, por Europa Occidental, y el Dominio de la India (a partir de Agosto se dividiría en India y Pakistán) e Irán, por Asia. La Comisión, llamada Comité Especial de las Naciones Unidas para Palestina (UNSCOP), recibió el encargo de estudiar el problema sin limitaciones de marco geográfico (podía incluir el problema de los Campos de Refugiados judíos en Chipre* y en otros lugares de Europa.*)

Y ¿qué pasó?

Veámoslo

viernes, 6 de febrero de 2026

LA UNSCOP INVESTIGA (I): ANTECEDENTES

Uno de los sucesos más decisivos para la recomendación de la Partición adoptada en el seno de las Naciones Unidas -y, por ende, para la creación del Estado de Israel en 1948- y, al mismo tiempo, de los más infravalorados, es la creación de la UNSCOP, su proceso de investigación, y los informes enviados a la ONU. Vamos a dedicar una serie de entradas a explicarlo.

En Febrero de 1947, los británicos estaban teniendo problemas con la violencia* en el Mandato de Palestina. Otorgado en 1920 por la Sociedad de Naciones, la relación entre las comunidades árabe y judía siempre había sido problemática, desde casi sus inicios, con el pogromo de Nabi Musa; a lo largo de 27 años, hubo matanzas como la de Jaffa en 1921 o Hebrón (1929), una revuelta armada como la de 1936-1939, y represalias conducidas por las milicias judías  Haganah, Irgún o Lejí.

Durante la Segunda Guerra Mundial, la insurgencia judía decidió declarar un Alto el Fuego unilateral: "Debemos luchar contra Hitler como si no hubiera un Libro Blanco, y contra el Libro Británico como si no hubiese un Hitler", en palabras de David Ben Gurión, líder de la Agencia Judía. 

Ernest Bevin en 1942
Tras el fin de la guerra, la victoria de los laboristas -que, durante la guerra, se habían manifestado totalmente a favor del sionismo y su sueño de un "Hogar Nacional Judío"- en las elecciones británicas de 1945, dio esperanza al Yishuv (la comunidad judía); pero pronto se desengañaron: los árabes de Palestina, los Estados Árabes, y los musulmanes de países no árabes, como India, Irán, etc, se mostraron totalmente en contra de procesos como la compra de tierras en Palestina por parte de los judíos, la inmigración de judíos, y por supuesto la posibilidad de crear un Estado Judío autónomo o independiente en Palestina.

La violencia aumentó, como hemos dicho, tanto entre judíos y árabes como contra los intereses británicos; un sangriento suceso, sobre todo, impactó en la prensa y opinión pública británica: el atentado contra el Hotel Rey David. La población árabe palestina -dirigida sobre todo por el Gran Muftí de Jerusalén, Amin al-Husayni, cabeza del Clan Husayni* y líder en la sombra del Comité Supremo Árabe (AHC)- evitaba, en general, el enfrentamiento con los británicos (a quienes veían más favorables a su causa), pero no ocultaba su intención de expulsar a británicos y judíos y convertir a Palestina en un país, o parte de un país, árabe.

Finalmente, el Gobierno Británico consideró que ya había tenido bastante, y su Secretario de Estado (Ministro) de Asuntos Exteriores, Ernest Bevin*, anunció el 18 de Febrero de 1947 que someterían el problema de Palestina a las Naciones Unidas para buscar soluciones.

¿Por qué el Gobierno hizo esto, y qué ocurrió? Veámoslo.

jueves, 2 de febrero de 2017

FUERZA COMPARADA DE AMBOS CONTENDIENTES (II)


Voluntarios árabes en Palestina, 1947
En la entrada anterior analizábamos la fuerza del Yishuv, (que a partir del 15 de Mayo de 1948 pasó a ser el Estado de Israel) con sus componentes: Heil HaMishmar*; Heil Sadeh*; Plugot Mahatz, o sea, Palmaj; Irgun Zevai Leumi, o Irgun; Lojamei Jerut Israel o Leji; Mitnadvei Hutz LaRetz, o Mahal*; la organización juvenil Gadna, así como la afluencia de nuevos inmigrantes de los campos de detención británicos, fundamentalmente.

En esta entrada analizaremos las tropas árabes palestinas para, en siguientes entradas, hacer lo propio con los Estados Árabes que atacaron a Israel; en conclusión, exploraremos las posibilidades tácticas, estratégicas y las diferencias que llevaron a la rotunda victoria del Estado de Israel frente a un enemigo que, a priori, parecía superior.

Las guerras no se ganan por casualidad ni por fuerza de voluntad: las ganan los ejércitos superiores; pero, para ello, no basta considerar el número de soldados ni las armas de que disponen. Hay que tener en cuanta, además, factores como la motivación, la dirección estratégica, la organización logística, los apoyos diplomáticos, la unidad de acción...

sábado, 27 de septiembre de 2014

LA GRAN REVUELTA ÁRABE (1936-1939) (IV): SU FATIGADO FIN Y REMATE

En 1939 la Gran Revuelta Árabe, después de casi tres años de disturbios intermitentes que han agotado y arruinado a la comunidad a la que pretendía liberar; falta de combatientes y de líderes sobre el campo de batalla; sin recursos y al borde del colapso, se apaga.

Escuadrones Nocturnos
Los disturbios, inspirados por el Gran Muftí de Jerusalén y Presidente del Consejo Supremo Musulmán* Hadj Amin al-Husayni, habían dado comienzo en 1936 con una Huelga General -acompañada de enfrentamientos interraciales- contra la inmigración judía y por la liberación de la comunidad árabe palestina; tras seis meses de violencia, un alto el fuego dejó las cosas en suspenso durante un año mientras la "Comisión Peel" examinaba las causas del levantamiento; una vez publicado su informe, que no satisfizo a nadie, las armas volvieron a sonar, pero esta vez de manera tan violenta que la Administración del Mandato abandonó la contención que había procurado utilizar en las primeras fases de la Revuelta: disolvió el Alto Comité Árabe, implantó la Ley Marcial, el toque de queda y tribunales militares y utilizó la Policía y el Ejercito extensamente, ejerciendo una represión brutal sobre los pueblos y comunidades que habían apoyado a los insurgentes. Además, utilizó la oposición al clan al-Husayni* (árabes moderados, Agencia Judía) para crear sus propias fuerzas paramilitares ("Bandas de Paz"; "Escuadrones Nocturnos"** organizados y entrenados por Orde Wingate).

Los árabes moderados que apoyaron la acción de los británicos fueron tachados inmediatamente de "traidores a su pueblo" y de "colaboracionistas" y tuvieron que sufrir las represalias del clan al-Husayni, de los nacionalistas árabes que acudieron a combatir a favor de los rebeldes, e incluso de gran parte de la población árabe, que veía a los insurgentes como héroes y a quienes se enfrentaban a ellos como villanos. Al final, casi todos los líderes árabes moderados habían sido asesinados, reducidos al silencio político o habían tenido que exiliarse.

Los revisionistas judíos, encuadrados en el Irgún (abreviatura de "Organización Militar Nacional en la Tierra de Israel"), también combatieron con acciones terroristas y represalias a los árabes sublevados y a sus apoyos. Pero, con la Gran Revuelta ya casi dominada, el Gobierno del Reino Unido aprobó el "Libro Blanco de 1939" -absolutamente demoledor para la comunidad judía, que lo consideró una traición- y el Irgún (no así la Haganah) dio órdenes de cometer atentados también contra policías o soldados británicos,  

Por si fuera poco para la derrota definitiva de la Gran Revuelta, los recursos (fondos y armas) obtenidos de la comunidad palestina (en ocasiones, mediante pura y simple extorsión); lo poco obtenido de los países árabes vecinos; o la importante ayuda de Alemania e Italia* (que deseaban causar problemas al Reino Unido), no se utilizaron eficazmente, y de todos modos en 1939 los ingresos de cualquier procedencia ya casi habían cesado.

sábado, 20 de septiembre de 2014

LA GRAN REVUELTA ÁRABE (1936-1939) (III): LA SEGUNDA FASE

 "Media hogaza es mejor que no tener pan"
Comisión Real para Palestina, 1937

En la entrada anterior habíamos visto que árabes y judíos se mostraron, en general, muy disconformes con las conclusiones y recomendaciones del "Informe Final"*, emitido el 7 de Julio de 1937 por la Comisión Real para Palestina*. Entre otras cosas, los comisionados recomendaban una Partición del país entre árabes y judíos, con una transferencia de tierras y población para conseguir mayorías demográficas estables y un sistema de Tratados con la nueva Potencia Mandataria y los países vecinos que permitieran un futuro de paz, prosperidad y seguridad para Oriente Medio.

Los judíos, encabezados por Jaim Weizmann y David Ben Gurion, pese a que el tamaño del estado propuesto -menos de 5000 Km2- y sus fronteras representaban una pesadilla estratégica, terminaron aceptando el "el principio" y "la lógica" de la Partición y la "transferencia" de población como una base mínima para la negociación.

Los árabes, liderados por el Gran Muftí de Jerusalén Hadj Amin al-Husayni, -que no podía ver con buenos ojos la recomendación de una federación con Transjordania que le apartaba del poder político que tanto ambicionaba- rechazaron el Informe completamente y, lo que es peor, anunciaron su oposición armada, tanto a los británicos como a la inmigración y asentamiento judío.

Guerrilleros palestinos en 1937
En las semanas siguientes a la publicación del "Informe Peel" -aunque no hubo una declaración formal llamando a la continuación de la lucha armada- los atentados terroristas y los asaltos en campo abierto, que habían cesado casi completamente, volvieron a reanudarse. Los británicos consideraban a Amin Al-Husayni como responsable y pensaron detenerlo, pero el Muftí se refugió en el Santuario (al-haram asch-scharīf) de la Montaña del Templo -donde la Policía no podía entrar sin provocar un levantamiento generalizado en el mundo musulmán- y desde allí dirigió la Revuelta.  Pero el punto de inflexión fue el asesinato, el 26 de Septiembre de 1937, de Lewis Yelland Andrews*, Comisionado británico en Galilea, por unos pistoleros árabes, cuando salía de una iglesia en Nazareth.

Pero, antes de continuar con el relato de los hechos, estudiaremos las causas de la "resurrección" de la Gran Revuelta Árabe. ¿Por qué los dirigentes de los árabes palestinos, que habían llegado al final de la Huelga General de 1936* exhaustos, decidieron jugársela otra vez a la carta de la guerra?

Como vimos en una entrada anterior, La Huelga General y las tácticas de guerrilla utilizadas por los rebeldes habían sido un fiasco de tal magnitud que en Octubre de 1936, tras seis meses de huelga, la amenaza de un próximo colapso de la economía árabe obligó al Muftí a pedir a los líderes árabes (el rey Abdelaziz Ibn Saud, el emir Abdullah de Transjordania y el rey Ghazi de Iraq) que hiciesen una declaración llamando a los palestinos a finalizar la huelga y confiar en los ingleses. Así los palestinos podían deponer su actitud rebelde sin menoscabo de su dignidad. Usando un símil de boxeo, el Alto Comité Árabe -dominado por el clan al-Husayni*- pidió a sus "sponsors" que tiraran la toalla.

En realidad, la relativamente larga duración del conflicto -seis meses- tiene su explicación en la auto-contención de británicos (1) y judíos, limitados meramente a acciones defensivas, y a que la economía árabe era mucho más dependiente de subvenciones británicas y del progreso judío de lo que a los árabes les gustaría reconocer. Bastó con la cercanía de la temporada de cosecha de cítricos (cuya pérdida hubiera representado una catástrofe para la comunidad árabe) y el endurecimiento de las medidas represivas británicas (a finales de Septiembre había unos veinte mil soldados británicos en Palestina) para que la comunidad árabe palestina, exhausta, buscase una salida honrosa al atolladero.

lunes, 15 de septiembre de 2014

LA GRAN REVUELTA ÁRABE (1936-1939) (II): LA COMISIÓN PEEL

En la entrada anterior veíamos cómo la Huelga General en Palestina, convocada el 21 de Abril de 1936 por los Comités Nacionales y los principales partidos políticos árabes, había evolucionado a un periodo de disturbios, con incidentes violentos contra propiedades británicas, judías, y de árabes que no secundaban la huelga.

El día 25 de Abril se formó el Alto Comité Árabe, con el Muftí de Jerusalén, Amin Al-Husayni, como presidente. Con el apoyo del clan al-Husayni*,  el Muftí iba a dominar el Comité y también la Revuelta y, en general, la política árabe palestina de la primera mitad del siglo XX.

En mayo, los británicos anunciaron la formación de la Comisión Real para Palestina* -con Lord Peel* como presidente - que en Noviembre desembarcó en Palestina.

De Abril a Octubre se produjeron incidentes violentos cometidos por los extremistas árabes -partidarios del Muftí- en toda Palestina; pero el 11 de Octubre, siguiendo a un agotamiento militar y económico de los insurgentes, Amin al-Husayni pidió a los líderes árabes de los países vecinos que hicieran un llamamiento a la paz; así pudo, salvando la cara hasta cierto punto, desconvocar la huelga y la lucha armada.

jueves, 11 de septiembre de 2014

LA GRAN REVUELTA ÁRABE (1936-1939) (I): PRIMERA FASE

ORÍGENES

Las causas que originaron la Gran Revuelta Árabe de 1936 forman una complicada red en la que unos hechos explican a otros, que a su vez empeoran los originales, formando una bola de nieve que creció hasta estallar en 1935-36. Veamos las principales causas
  • Causas económicas:
    • La "Gran Depresión", 
    • Venta de tierras de los efendis (señores) árabes al Fondo Nacional Judío*, con la pérdida de empleos rurales de muchos fellahim (campesinos), debida a su vez a varias causas:
      • Falta de preparación de los fellahim en las técnicas modernas que aplicaban los judíos.
      • Solidaridad interracial que hacía que los judíos contratasen judíos.
      • Actitudes racistas de los colonos judíos ante los fellahim.
      • Actitudes racistas de los árabes ante los judíos: negativa de los fellahim a trabajar bajo las órdenes de judíos, y sobre todo de mujeres.
      • En ocasiones, amenazas de algunos grupos radicales árabes a quienes trabajaran o se relacionaran con judíos.
    • Emigración a las ciudades buscando trabajos manuales no especializados; la excesiva oferta de mano de obra causa empobrecimiento, marginalización, hacinamiento.
  • Causas sociopolíticas:
    • Rechazo a la aparición de nuevos modos de vida, sociedad, cultura, costumbres y hábitos religiosos extraños a la tradición árabe y musulmana, y traídos por extraños: judíos y británicos.
    • Percepción por la masa árabe de arrogancia y despotismo en los colonizadores.
    • La sociedad tradicional árabe teme que la inmigración judía sea un nuevo colonialismo occidental.
    • Aparición, durante la década anterior, de movimientos panarabistas y nacionalistas palestinos.
    • La mejora de los transportes, los medios de comunicación (la radio, sobre todo) permitieron divulgar las nuevas corrientes de pensamiento por todo el país.
    • En la década de los treinta, la "Quinta Aliyah" u oleada de inmigración, trae judíos provenientes de Alemania, considerablemente más cultos y refinados que los judíos de anteriores "aliyah"; la brecha cultural entre judíos y árabes se amplía.
  • Causas locales y regionales:
    • El ejemplo de la independencia de los países vecinos. Siria firmó un tratado con Francia* en 1936 que prometía la independencia en tres años; Egipto firmó un tratado con Reino Unido, también en 1936, que obligaba a los británicos a retirar sus tropas; Iraq accedió a la independencia* en 1930.
    • Al tiempo que los países circundantes ganaban la independencia, sus líderes expresaban intenciones expansionistas, para conformar un reino árabe en todo el Oriente Medio: la "Gran Siria" , el Imperio Hashemita que incluiría Iraq, Siria, Palestina y Transjordania, o el deseo de Egipto de convertirse en líder de un mundo árabe con capital en El Cairo. Como respuesta, Palestina desarrolló  un nacionalismo propio bajo las familias Husayni, Nashabishi, Khalidi, etc.

domingo, 7 de septiembre de 2014

LA HUIDA DE HAIFA: ABRIL 1948 (y II)

El Plan de Partición de la ONU asignó Haifa al futuro Estado Judío. En la entrada anterior vimos que las noticias de la inseguridad provocada en el país por los enfrentamientos entre árabes y judíos, combinadas con la desmoralización de la población árabe ante la corrupción y la ineficacia de sus clases dirigentes, habían provocado el éxodo de más de 25000 árabes de Haifa a mediados de Enero (cuando aún no había más que incidentes de violencia aislados en el país) y unos 40000 (de una población inicial de 70000) a principios de Abril de 1948, cuando la guerra se acercaba a la ciudad.

El día 17 de Marzo, un gran transporte de pertrechos con 15 toneladas de armas y municiones que, proveniente de Siria, iba destinado a los árabes de Haifa, fue emboscado y destruido. Entre los más de cuarenta árabes muertos estaba su Comandante Militar Hamad Hunaiti,

Por su parte, los líderes políticos y militares judíos habían decidido pasar a la ofensiva para asegurarse el control de los territorios asignados en el plan de partición al Estado Judío y defender sus fronteras ("Plan Dalet"). Pero para ellos el peligro más acuciante estaba en el asedio de Jerusalén* y, por otro lado, la Haganah deseaba evitar a toda costa un enfrentamiento con los británicos en el puerto de Haifa, que era la ruta de salida prevista para la Administración del Mandato. Por tanto, su intención era apoderarse de la ciudad en los últimos días del Mandato o tras la retirada de los ingleses y, por supuesto, antes de la invasión de los ejércitos árabes.

Los árabes tuvieron un pequeño respiro durante la primera quincena de Abril y tomaron la iniciativa; sin embargo, una iniciativa bien intencionada del Comandante Británico iba a trastocarlo todo.

LA HUIDA DE HAIFA: ABRIL 1948 (I)

Haj Rashid al-Ibrahim
En 1947, Haifa era la tercera ciudad de Palestina -con 145000 habitantes, sólo la superaban Jerusalén y Tel Aviv- y su población estaba más o menos repartida entre judíos (75000) y árabes (41000 musulmanes y 29000 cristianos).

Su importancia era mayor que la que indica la simple demografía: era el principal puerto del Mediterráneo palestino, núcleo del sistema de comunicaciones terrestre (sobre todo, de los ferrocarriles), el mayor foco industrial de la región, capital administrativa de Palestina Norte para árabes y judíos y, por si fuera poco, era la sede de la Refinería e inicio/final del oleoducto Mosul-Haifa. Militarmente, su dominio era imprescindible para cualquier ejército que quisiera controlar Galilea Oeste.

Haifa fue asignada en la Partición al futuro estado de Israel; debido a su situación estratégica, su vital importancia económica y su población mixta, era evidente que, en caso de conflicto, resultaría uno de los principales focos de enfrentamiento. Sin embargo, los líderes judíos eran conscientes de que los ingleses tenían a Haifa como su principal punto de retirada, y habían decidido no arriesgarse a un choque con el Ejército británico tratando de conquistarla antes de tiempo. Por lo tanto, su intención era apoderarse de la ciudad después del final del Mandato y, por supuesto, antes de la invasión de los ejércitos árabes (si se llegaba a producir).

Cuando al final se produjo la conquista de Haifa por las tropas judías se debió a dos circunstancias muy precisas: que el tiempo se acababa y los judíos debían capturar toda Haifa y organizar su defensa antes de la más que posible agresión de los países árabes, y que la Haganah tuvo una oportunidad -mediante la desintegración y el colapso de la comunidad árabe- que no podía desaprovechar.

lunes, 18 de agosto de 2014

EL APOYO PALESTINO AL EJE (II) : DEL LIBRO BLANCO AL GOLPE DE ESTADO EN IRAQ - 1939-41

INTRODUCCIÓN

En una entrada anterior veíamos que, cuando la Segunda Guerra Mundial comienza, el 1 de Septiembre de 1939, la Gran Revuelta Árabe* acaba de consumirse. No se puede dar una fecha concreta del final de la rebelión, ya que no existió ningún acuerdo de paz ni ninguna llamada de los líderes de la insurrección a dejar las armas.

El Mufti con un joven soldado
de la Wehrmacht
La represión fue tremenda, tanto o más como lo había sido la violencia de la revuelta, y la comunidad árabe de Palestina salió del conflicto militar y económicamente destrozada: los palestinos perdieron en poco tiempo a casi todos sus cuadros dirigentes (asesinados, encarcelados, huidos al exilio o silenciados políticamente por las facciones más extremistas) y la anteriormente mínima colaboración entre las familias palestinas había derivado en desconfianza y odio. Las estructuras económicas y organizativas de los árabes también habían sufrido un golpe mortal, su capacidad militar quedó hecha añicos, y la sociedad árabe en su conjunto perdió el impulso obtenido -en parte gracias a la inmigración judía- desde el final de la Gran Guerra.

Políticamente, sin embargo, habían obtenido un éxito importante: en Mayo de 1939, el gobierno de Neville Chamberlain publicó el "Libro Blanco" de 1939, que restringía drásticamente la inmigración y la compra de tierras por los judíos, y anunciaba una independencia futura -en diez años- de un Estado donde sólo podrían inmigrar judíos si lo aceptaban los árabes; es decir, garantizaba virtualmente un estado de aplastante mayoría árabe. El Yishuv o Comunidad Judía -como era de esperar- denunció el documento como "ilegal". La Sociedad de Naciones mostró también su oposición, e incluso conservadores británicos como Churchill denunciaron el "Libro Blanco" como "otro Munich" y una intolerable "cobarde rendición ante la violencia árabe" (1).

lunes, 11 de agosto de 2014

EL APOYO PALESTINO AL EJE (I): DESDE LOS INICIOS A 1939

Mohammed Amin al.Husayni
INTRODUCCIÓN
 

Uno de los argumentos más utilizados por quienes contradicen el derecho a existir del Estado de Israel es que la creación de dicho Estado se debió a la mala conciencia de los países europeos (y EEUU, potencia hermana y aliada de la Gran Bretaña) por la persecución secular de los judíos en Europa y en el mundo cristiano en general, que culminó en el exterminio de varios millones de judíos por los nazis ante la inacción del resto de las potencias.

En realidad, esto no sería cierto aunque fuera cierto, permítaseme el retruécano. Que en el mundo musulmán no se llegase a cometer las barbaridades que cometió Alemania durante el gobierno nacionalsocialista, no quiere decir que fuesen tratados con equidad y justicia. Un judío era siempre un ciudadano de segunda clase, obligado a pagar un impuesto especial y periódicas multas cuando el gobernante andaba corto de fondos; no podía dirigir la palabra a un musulmán y debía siempre tolerar sus insultos, sus escupitajos, o sus agresiones físicas (aunque se tratase de un crío musulmán que tirase una piedra a un anciano judío); su palabra ante la justicia no era válida frente a la de un musulmán; y, por no seguir una materia que daría para muchas entradas, sus barrios y propiedades eran asaltadas, sus ancianos y mujeres humilladas, sus ahorros robados, cada vez que había una sequía, peste o ejército enemigo a la vista de lo que culpar a los judíos.

Pero no es este el objetivo de la entrada. Con ser importante el maltrato sistemático de los árabes y musulmanes hacia los judíos (repásese Al-Qurán en cuanto a las suras o sentencias sobre ellos) interesa ahora conocer cómo recibió el mundo árabe y musulmán -y, específicamente, los árabes palestinos- el auge de Hitler y el III Reich. Indirectamente, esta entrada tratará de responder a la siguiente cuestión:

¿Es cierto que el nacimiento del Estado de Israel fue fruto de "una mala conciencia" de la comunidad occidental, que creó un país de acogida para los judíos, desposeyendo a un pueblo -el palestino- que no tenía ni parte ni culpa en el Holocausto?