Como veíamos en entradas anteriores, el 18 de Febrero de 1947, el Secretario de Estado (Ministro) del Foreign Office, Ernest Bevin, anunció que llevaría el asunto del Mandato de Palestina a las Naciones Unidas, para escuchar las posibles sugerencias que se pudiesen plantear.
![]() |
| La UNSCOP en el Muro de las Lamentaciones |
Para la composición de la Comisión, se eligieron 11 países de distintos bloques geoestratégicos, evitando la presencia de grandes potencias y de los países directamente implicados (no se eligió ningún país de la Liga Árabe; y ni la comunidad árabe de Palestina -el Comité Superior Árabe -ni la comunidad judía -Yishuv- estuvieron tampoco representados directamente).
La UNSCOP viajó a Palestina el 16 de Junio, el mismo día en que se sentenció a muerte a tres activistas del Irgún en Jerusalén. Se había pedido una moratoria en la violencia que asolaba Palestina mientras durasen los trabajos de la Comisión, a lo que accedieron los grupos Irgún y Lejí; pero la torpeza británica echó todo al traste y se reanudaron los atentados, las agresiones y la represión policial.
El recibimiento que recibió la UNSCOP varió también según la comunidad de la que hablemos: los judíos los atendieron con esperanza y ambiente festivo; los árabes, con hostilidad y convocando al boycott de sus miembros y sus actividades; los británicos, con corrección, pero con confusión en cuanto a los objetivos de la investigación. Bevin seguramente pretendía que la ONU recomendara alguna variante del Plan Bevin pero, al no comunicarlo a las Autoridades del Mandato, éstas evitaron cualquier cosa que sonara a recomendación.
La UNSCOP no se pudo sustraer al enrarecido ambiente de Palestina, y en el grupo surgieron posiciones pro-sionistas (encabezadas por el guatemalteco Jorge García Granados) y anti-sionistas; por su parte, el presidente de la Comisión -el sueco Emil Sandström- con otros miembros de la UNSCOP, parecían tener mayor confianza en la postura -que creían equilibrada e imparcial- del Reino Unido. Paradójicamente, la división en "bandos" de la Comisión favoreció sus trabajos, porque se evitaron discusiones inútiles entre sus miembros y todos pudieron dedicarse a observar, aprender y escuchar.
El 18 de Junio, los comisionados comenzaron su gira por Palestina ¿Cómo les fue?
Veámoslo
La Comisión buscó un equilibrio entre las visitas a lugares e instalaciones judías y árabes, pese al boycott y la huelga general convocados por el Comité Superior Árabe (AHC), que prohibió -y a veces impidió por la fuerza- que ningún árabe (ni siquiera taxistas, periodistas o camareros) colaborara con la UNSCOP.
Ya desde las primeras visitas -que por respeto, se hicieron a los Santos Lugares- la UNSCOP sintió el contraste entre ambas comunidades: mientras en la Ciudad Vieja Judía fueron agasajados (se sintieron "como salvadores") y sefardíes y ashkenazis se desvivieron por colocarles en el sitio de honor, la visita al Monte del Templo tuvieron que hacerla guiados por anticuarios británicos, porque los árabes se negaron a hacerlo. (1)
![]() |
| La UNSCOP en Tel Aviv |
La visita de las instalaciones fue más de lo mismo: kibbutzim florecientes, estructuras de regadío avanzadas, ganados cuidados como en las mejores granjas europeas, y espectaculares recuperaciones de granjas en el Negev (3), frente a miseria, pobreza, atraso y explotación infantil en las granjas y factorías árabes que pudieron visitar u observar.
Las Audiencias
En la segunda parte de su misión en Palestina, los miembros de la Comisión intentaron realizar entrevistas con miembros de las comunidades involucradas.
Los judíos se mostraron colaboradores: los miembros de la Comisión se pudieron entrevistar con Ben Gurión, Jaim Weizmann, líderes políticos, sindicales, representantes de todas las corrientes del judaísmo, etc. Casi todos apoyaron la creación de una patria judía independiente, y muchos (como Ben Gurión y la Agencia Judía) culparon a los británicos de las malas relaciones entre judíos y árabes; sugiriendo que, con dos estados independientes, ambas comunidades colaborarían y convivirían en paz.
| Audiencia de la UNSCOP en Julio de 1947 |
Los árabes, ateniéndose al boycott, rechazaron entrevistarse con los comisionados pero, a través de Bunche y los oficiales de enlace británicos, algunos árabes prominentes accedieron a conversar con ellos de manera privada, a veces incluso anónima: todos, sin excepción, rechazaron cualquier compromiso con los judíos y reclamaron una partida inmediata de los británicos para proclamar un Estado Árabe (con o sin judíos, pero sin autogobierno de éstos).
El 5 de Julio se entrevistaron con una docena de miembros relacionados con la Institución Arab College* de Jerusalén, que encabezaba Ahmad al- Sāmiḥ al- Khālidī. Expresaron su opinión, según la cual los árabes eran discriminados en la educación, por culpa tanto de los británicos como de los judíos, y pidieron también un estado árabe.
El árabe más importante que accedió a una entrevista con la Comisión fue Husayn al-Khalidi, miembro del AHC (4) y ex-alcalde de Jerusalén, que también declaró rechazar la Partición o el Estado binacional, abogando por un Estado unitario democrático de mayoría árabe. (5) Los comisionados tuvieron la impresión de que no hablaba por el AHC sino que expresaba una opinión personal (incluso lanzó un ataque personal contra Judah Magnes, de la Universidad Hebrea). Tras la entrevista, Sandström intentó seguir el contacto, a través de Theo Larsson -el hijo del cónsul sueco en Jerusalén- y le preguntó si los palestinos se avendrían a negociar la posibilidad de una partición; según las memorias de Larsson (Seven Passports for Palestine, Pulborough: 1995, Pgs. 55– 56), al-Khalidi dijo que "peligraría su vida" si trataba de convencer al AHC de éso. (6)
Los británicos del Mandato que se entrevistaron con la UNSCOP fueron corteses y educados, pero ambiguos, y dieron la impresión de estar cumpliendo una labor desagradable y desear partir cuanto antes. Lo más importante de su testimonio fue presentar "A Survey of Palestine", el monumental estudio preparado en 1946 para el Comité Anglo-Americano, y reciclado ahora para la UNSCOP.
En Londres, el Secretario de Estado para las Colonias, Sir Arthur Creech-Jones,*, en Jerusalén, Sir Alan Cunningham, y muchos otros británicos veían la Partición como única salida viable, pero la política de Bevin de "sin recomendaciones" les ataba las manos, al tiempo que daba a la Comisión la sensación de desinterés. Algunos, aunque reconociendo la necesidad de abandonar Palestina, abogaban por la necesidad de reforzar la presencia del Reino Unido en Oriente Medio, justificando así la permanencia británica en el Negev o una alianza con Transjordania o Egipto. (7)
Los comisionados intentaron también establecer contacto con los miembros de los grupos clandestinos. Por parte de la Haganah, se entrevistaron con Yisrael Galili, Yigael Yadin, Yosef Avidar y Ehud Avriel. Los miembros del ejército semi-clandestino de los judíos ofrecieron una imagen de profesionalidad, confianza y seguridad en sí mismos. Los comisionados quedaron muy impresionados.
Con los miembros del Irgún era más difícil reunirse, debido a que Menajem Begin era el hombre más buscado del Mandato; pero, a través de un periodista de la Associated Press, Carter Davidson, concertaron una entrevista con Begin, Jaim Landau y Shmuel Katz, que se celebró el 26 de Junio. Begin declaró que la lucha armada estaba justificada por la ocupación británica de Eretz Israel y la represión de sus fuerzas de seguridad. También explicó que Irgún intentaba crear un Estado Judío en toda Palestina; pero, si se creaba un Estado en parte de ella, no pelearían contra él. Por último, expresó su convicción de que, si hubiera guerra con los árabes, la ganarían. (8)
La torpeza de los británicos
Tras la condena a muerte de los tres miembros del Irgún se había echado a perder la posibilidad de una moratoria en las actividades del Irgún y Lejí, y todos los días había atentados, amenazas de bomba, controles de seguridad, etc El Irgún trató de secuestrar soldados británicos y, el 11 de Julio, finalmente consiguió capturar a dos sargentos. Los comisionados de la UNSCOP fueron testigos de redadas, toques de queda y medidas policiales que no dieron fruto. Tras la ejecución de los miembros del Irgún, los sargentos fueron ahorcados, unos días después de que la UNSCOP abandonara Palestina.
![]() |
| El "Exodus 1947" en Haifa. Sandström y Simic en el muelle, abajo a la izquierda |
La Haganah informó a la UNSCOP (9); dos miembros del comité, Simic y Sandström, se encontraban en Atlit, cerca de Haifa, y acudieron allí; presenciaron la miseria de los refugiados, y contactaron con un pastor metodista, John Stanley Grauel,* ciudadano EEUU, que había viajado en el barco y fue invitado a hablar ante la Comisión, causando un gran impacto en sus miembros.
Los británicos, por decisión personal de Bevin, decidieron, en lugar de deportar a los refugiados del "Éxodus 1947" a Chipre, como siempre, devolverlos a Francia, como una manera de desincentivar la inmigración ilegal. (10) Pero, una vez de vuelta en Francia, los judíos se negaron a desembarcar voluntariamente, y los franceses advirtieron que no tolerarían que se ejerciera violencia sobre ellos. Bevin decidió enviarlos a la zona de ocupacion británica... en Alemania.
La imagen de los refugiados de campos nazis otra vez encerrados en campos alemanes por culpa de la torpeza de Bevin impresionó al mundo, en la época en que la UNSCOP redactaba sus conclusiones y, más adelante, cuando se votó la Partición. “No creo que nada que no sea una guerra abierta y la destrucción pueda detener jamás a los desplazados judíos en Europa que quieren venir a Palestina" había dicho Grauel ante la UNSCOP.
Los árabes fuera de Palestina
Los Comisionados de la UNSCOP tenían clavada la espina de no haber podido recoger la opinión oficial de los árabes de Palestina (no por su culpa, evidentemente) y, entre ellos, el musulmán -de lo que vendría a ser Pakistán- Abdur Rahman fue el que más se movió para encontrar una voz autorizada sustitutiva. Apoyado por el persa Entezam, tuvo la iniciativa de realizar una serie de audiencias con los Estados de la Liga Árabe. Los países árabes se negaron a mandar representantes a Jerusalén a testificar ante la UNSCOP, y los miembros de la Comisión tampoco aceptaron viajar a todas las capitales árabes. Finalmente, se encontró una solución intermedia: invitar a los países de la Liga Árabe a una "cumbre" en el Líbano. (11)
Transjordania fue el único miembro de la Liga Árabe que no acudió. Abdullah tenía su propio esquema, como se vio luego, pero la excusa oficial fue que Transjordania no pertenecía a la ONU.
El 21 de Julio la Comisión abandono Palestina y el 22, el Primer Ministro libanés, Riad al-Solh, y el Ministro de Exteriores, Hamid Frangieh,** les dieron la bienvenida a Beirut. Frangieh leyó un Manifiesto común redactado por los Ministros de Exteriores de todos los países de la Liga (menos Transjordania, no presente) en el que se rechazaba rotundamente una posible partición y la existencia de un Estado judío independiente en Palestina. Se exigía el cese absoluto de la inmigración judía, la expulsión de todos los judíos "ilegales", (aquellos que no tenían la ciudadanía según las Autoridades del Mandato) y el establecimiento de un Estado árabe unitario y democrático.
Los árabes, en su Manifiesto, eran conciliadores con los británicos, y cargaban duramente contra los judíos y el Sionismo, a quienes culpaban de todo: la violencia en Palestina, las malas relaciones árabes-judíos, y amenazaban con una guerra si se proclamaba un Estado judío. Sin embargo, en los dos días siguientes, cuando los Ministros árabes respondieron a preguntas de la Comisión, quedó claro que una cosa era la rotunda negativa a la creación de una Patria judía, y otra saber cómo aplicar las medidas necesarias para sustentarla: por ejemplo, el reconocimiento y expulsión de miles de refugiados de los campos de Hitler, o hasta qué punto recurrirían a la violencia para evitar una resolución de la ONU.
Por si fuera poco, la incómoda pregunta de si consideraban posible la creación de un estado democrático bajo el gobierno del Muftí, fue respondida con una cerrada defensa de Amin al-Husayni, y la negación de los cargos de colaboración con el nazismo (que los comisionados conocían perfectamente) (12) Por si fuera poco, pese a que los árabes habían pactado que no habría declaraciones individuales, el Ministro iraquí Muhammad al-Jamali tomó la palabra e hizo una declaración que en realidad no aportaba nada al Manifiesto leído el 22, pero destinado a "consumo interno" de la opinión pública iraquí.
La Comisión sacó la sensación de que los árabes tenían muy clara su negativa, pero pocos planes para implementarla; y que la pretendida "unidad árabe" era una pantalla cara a la galería, que no resistiría la mínima contrariedad. De hecho los comisionados recibieron información (13) de que los árabes cristianos del Líbano no estaban tan mal predispuestos contra los judíos ni mucho menos, y que veían la creación de un Estado judío como una salvaguarda de su identidad frente a un entorno fundamentalmente musulmán.
Para terminar la gira por Oriente Medio quedaba el problema de la audiencia con Abdullah de Transjordania. El rey estaba muy interesado en hablar con la Comisión pero, consciente de sus diferencias con el resto de países árabes, se había negado a ir al Líbano o a Jerusalén. La mayoría de los comisionados deseaban escucharle, pero oficialmente era complicado plegarse a una visita a Ammán que no habían hecho con otros países.
Finalmente (y aprovechando una ausencia de Rahman, el miembro más reacio a acudir a la invitación de Abdullah) una delegación compuesta por la mitad de los miembros se trasladaron el día 24 de Julio a Transjordania, en visita "semioficial". (14) Abdullah, por boca de su Primer Ministro Sami Rifa'i, hizo una declaración oficial adhiriéndose a la postura de los demás países árabes (si bien más moderada en cuanto a los judíos que tendrían derecho a la ciudadanía y sobre el recurso a la violencia); pero, en privado, Rifa'i les aclaró que el rey estaba dispuesto a adherirse al plan de "dividir y anexar" -o sea, la Partición, y anexionarse la parte correspondiente al Estado palestino- si bien no podía decirlo en público.
Después de la visita a Ammán, la UNSCOP voló a Ginebra, donde comenzaron las deliberaciones y estudio del material recopilado. Pero eso lo veremos en la siguiente entrega.
--------------------------------------------------------
* Enlaces en inglés. Aunque mis preferencias serán siempre enlazar a información en español, aunque sea menos completa, en algunos casos la diferencia en la información era la inmigración ilegal ofrecida justifica enlazar a páginas en otros idiomas. Ruego disculpen las molestias.
**Enlaces en francés.
***Enlaces en otros idioma.
--------------------------------------------------------
- Otra cosa sorprendió a la Comisión: el AHC prohibió la entrada al Monte a todos los judíos, incluidos periodistas y asistentes de la UNSCOP; pese a los ruegos de los comisionados, se dispusieron guardias armados para evitarlo.
- En Rameh, Galilea, los árabes llegaron a evacuar completamente el poblado; quedaron sólo unos chiquillos que se dedicaron a insultar a los comisionados. Ben-Dror, Elad: "UNSCOP and the Arab- Israeli Conflict"; Taylor & Francis Group. (London -New York, 2023). Pg 78-79
- Granados, The Birth of Israel, Alfred A. Knopf (Nueva York, 1948) pp. 84– 87
- Husayn al-Khalidi era la figura de mayor rango del AHC, pero no era seguidor acérimo del Muftí, y había intentado que suspendieran la convocatoria de boycott, que consideraba un error nefasto. De hecho, se encontró sujeto a enormes presiones, cuando prominentes figuras de los árabes palestinos y la Liga Árabe intentaron que mediara con el Muftí para que suspendiera el boycott.
- Morris, Benny "1948. A History of the First Arab-Israeli War". Yale University Press. (2008, New Haven - London) Pg 45. Algunos acusaban a los judíos de intentar apoderarse de Palestina mediante "técnicas nazis y fascistas" (probablemente creían agradar así a sus interlocutores) y, preguntados por el apoyo del Muftí y buena parte de los dirigentes palestinos al III Reich, respondieron justificándolos, porque "cumplían con su deber como buenos árabes y musulmanes".
- Y no era una broma; en Noviembre de 1946, Fawzi Darwish al-Husayni -un primo de Jamal al-Husayni, y primo lejano del Muftí- había sido asesinado por el ala radical de los al-Husayni por defender la cooperación árabe-judía en el marco de un Estado Binacional y firmar un acuerdo con la Liga para el Acercamiento y Cooperación Judío-Árabe de Aharón Cohen
- Los comisionados también aprovecharon para hablar con testigos que les pudieran dar visiones imparciales. Por ejemplo, el juez canadiense Ivan Rand, suspicaz de encontrarse ante una campaña de propaganda sionista que, debido al boycott árabe, no podía contrastar, se entrevistó con un compatriota en cuya honestidad confiaba, William L. Hull, que le confirmó la veracidad de lo que había visto. (Ver Hull, William L, "The Fall and Rise of Israel", 1953, Foreword)
- Begin, Menajem: "Rebelión"; Plaza & Janés, 1978. Pg 374ss. Mucha gente del bando propalestino ha intentado descalificar a la UNSCOP, calificándola de parcial; entre otras cosas, por sus entrevistas con terroristas como Begin, o con refugiados del "Éxodus" o de los Campos de Refugiados. (Ver, por ejemplo, en español, "Una historia contemporánea de Palestina-Israel", de Jorge Ramos Tolosa) Sin embargo, "olvidan" que la Comisión intentó establecer contacto con todos los activos importantes; y los únicos culpables del tremendo error que supuso el boycott a la UNSCOP recae sobre ellos mismos. Veremos las consecuencias más adelante.
- Aunque se dijo que la Haganah había organizado el viaje para coincidir con la UNSCOP, e incluso hubo prensa árabe ("Filastin") que "denunció" que la mayoría de viajeros eran activistas de la Haganah, no era cierto. La planificación del viaje estaba hecha mucho tiempo antes de la tabla de tiempos de la UNSCOP, y tanto la fecha de salida como de llegada fueron afectadas por imponderables. Sí fue cierto, en cambio, que la Haganah contactó con la UNSCOP para advertir de la llegada.
- Los refugiados fueron trasladados a tres barcos británicos, que partieron hacia Port-le-Bouc el 19 de Julio. Era el mismo día que la UNSCOP entrevistaba a una serie de importantes funcionarios británicos: el Secretario del Mandato, Henry Gurney,* y responsables de educación, seguridad, etc
- La Liga Árabe estaba compuesta, por entonces, por: Egipto, Irak, Siria, Líbano, Arabia Saudita, Transjordania y Yemen.
- El Muftí vivía en El Cairo y, consecuente con su propio boycott, se había negado a entrevistarse con la UNSCOP. Rahman quiso ir a Egipto para entrevistarle, pero los británicos (que no se atrevían a procesarle como criminal de guerra por la repercusión que tendría en el mundo árabe, pero no olvidaban sus andanzas) enviaron a la Comisión las pruebas de sus relaciones con los nazis.
- Algunos miembros de la Comisión llegaron a entrevistarse con líderes de los cristianos libaneses, como el patriarca maronita Anthony Peter Arida,* el ex-presidente Émile Eddé o el editor e intelectual Elías Rababi.*
- La prensa árabe del Líbano se enteró de la invitación e informó de ello; lo cual causó un momento ridículo, cuando el Ministro Frangieh falsificó un supuesto telegrama de Abdullah en el que el rey retiraba su invitación. El ardid fracasó cuando aparecieron tres avionetas enviadas por Abdullah para llevarles a Ammán.

.png)

No hay comentarios:
Publicar un comentario