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viernes, 27 de febrero de 2026

LA UNSCOP INVESTIGA (III): VIAJES Y AUDIENCIAS

Como veíamos en entradas anteriores, el 18 de Febrero de 1947, el Secretario de Estado (Ministro) del Foreign Office, Ernest Bevin, anunció que llevaría el asunto del Mandato de Palestina a las Naciones Unidas, para escuchar las posibles sugerencias que se pudiesen plantear. 

La UNSCOP en el Muro
de las Lamentaciones 
La Asamblea General celebró una Sesión Especial, entre el 28 de abril y el 14 de Mayo, que decidió formar una Comisión de lnvestigación (UNSCOP) que viajaría a Palestina, estudiaría las demandas de la población árabe y la judía sobre el terreno, escucharía el informe de situación con las autoridades del Mandato, y redactaría un informe para su presentación a la Asamblea General a partir del 1 de Septiembre.

Para la composición de la Comisión, se eligieron 11 países de distintos bloques geoestratégicos, evitando la presencia de grandes potencias y de los países directamente implicados (no se eligió ningún país de la Liga Árabe; y ni la comunidad árabe de Palestina -el Comité Superior Árabe -ni la comunidad judía -Yishuv- estuvieron tampoco representados directamente).

La UNSCOP viajó a Palestina el 16 de Junio, el mismo día en que se sentenció a muerte a tres activistas del Irgún en Jerusalén. Se había pedido una moratoria en la violencia que asolaba Palestina mientras durasen los trabajos de la Comisión, a lo que accedieron los grupos Irgún y Lejí; pero la torpeza británica echó todo al traste y se reanudaron los atentados, las agresiones y la represión policial.

El recibimiento que recibió la UNSCOP varió también según la comunidad de la que hablemos: los judíos los atendieron con esperanza y ambiente festivo; los árabes, con hostilidad y convocando al boycott de sus miembros y sus actividades; los británicos, con corrección, pero con confusión en cuanto a los objetivos de la investigación. Bevin seguramente pretendía que la ONU recomendara alguna variante del Plan Bevin pero, al no comunicarlo a las Autoridades del Mandato, éstas evitaron cualquier cosa que sonara a recomendación.

La UNSCOP no se pudo sustraer al enrarecido ambiente de Palestina, y en el grupo surgieron posiciones pro-sionistas (encabezadas por el guatemalteco Jorge García Granados) y anti-sionistas; por su parte, el presidente de la Comisión -el sueco Emil Sandström- con otros miembros de la UNSCOP, parecían tener mayor confianza en la postura -que creían equilibrada e imparcial- del Reino Unido. Paradójicamente, la división en "bandos" de la Comisión favoreció sus trabajos, porque se evitaron discusiones inútiles entre sus miembros y todos pudieron dedicarse a observar, aprender y escuchar.

El 18 de Junio, los comisionados comenzaron su gira por Palestina ¿Cómo les fue?

Veámoslo

viernes, 6 de febrero de 2026

LA UNSCOP INVESTIGA (I): ANTECEDENTES

Uno de los sucesos más decisivos para la recomendación de la Partición adoptada en el seno de las Naciones Unidas -y, por ende, para la creación del Estado de Israel en 1948- y, al mismo tiempo, de los más infravalorados, es la creación de la UNSCOP, su proceso de investigación, y los informes enviados a la ONU. Vamos a dedicar una serie de entradas a explicarlo.

En Febrero de 1947, los británicos estaban teniendo problemas con la violencia* en el Mandato de Palestina. Otorgado en 1920 por la Sociedad de Naciones, la relación entre las comunidades árabe y judía siempre había sido problemática, desde casi sus inicios, con el pogromo de Nabi Musa; a lo largo de 27 años, hubo matanzas como la de Jaffa en 1921 o Hebrón (1929), una revuelta armada como la de 1936-1939, y represalias conducidas por las milicias judías  Haganah, Irgún o Lejí.

Durante la Segunda Guerra Mundial, la insurgencia judía decidió declarar un Alto el Fuego unilateral: "Debemos luchar contra Hitler como si no hubiera un Libro Blanco, y contra el Libro Británico como si no hubiese un Hitler", en palabras de David Ben Gurión, líder de la Agencia Judía. 

Ernest Bevin en 1942
Tras el fin de la guerra, la victoria de los laboristas -que, durante la guerra, se habían manifestado totalmente a favor del sionismo y su sueño de un "Hogar Nacional Judío"- en las elecciones británicas de 1945, dio esperanza al Yishuv (la comunidad judía); pero pronto se desengañaron: los árabes de Palestina, los Estados Árabes, y los musulmanes de países no árabes, como India, Irán, etc, se mostraron totalmente en contra de procesos como la compra de tierras en Palestina por parte de los judíos, la inmigración de judíos, y por supuesto la posibilidad de crear un Estado Judío autónomo o independiente en Palestina.

La violencia aumentó, como hemos dicho, tanto entre judíos y árabes como contra los intereses británicos; un sangriento suceso, sobre todo, impactó en la prensa y opinión pública británica: el atentado contra el Hotel Rey David. La población árabe palestina -dirigida sobre todo por el Gran Muftí de Jerusalén, Amin al-Husayni, cabeza del Clan Husayni* y líder en la sombra del Comité Supremo Árabe (AHC)- evitaba, en general, el enfrentamiento con los británicos (a quienes veían más favorables a su causa), pero no ocultaba su intención de expulsar a británicos y judíos y convertir a Palestina en un país, o parte de un país, árabe.

Finalmente, el Gobierno Británico consideró que ya había tenido bastante, y su Secretario de Estado (Ministro) de Asuntos Exteriores, Ernest Bevin*, anunció el 18 de Febrero de 1947 que someterían el problema de Palestina a las Naciones Unidas para buscar soluciones.

¿Por qué el Gobierno hizo esto, y qué ocurrió? Veámoslo.

lunes, 27 de octubre de 2025

"THE WHITE PAPER" 1939: UN LIBRO QUE NO GUSTÓ A NADIE

Como todos ustedes sabrán, las oleadas de inmigración judía a Palestina empezaron en el último tercio del siglo XIX. Se reconocen cinco Aliot (plural de Aliyah, "ascenso") u oleadas de inmigrantes hasta 1939. Las cuatro primeras vinieron sobre todo de Europa Oriental (Rusia y Polonia); la última, de Alemania, por la persecución nazi.

"The White Paper" de 1939
A pesar de ser la Palestina otomana (luego parte del Mandato Británico) un territorio poco poblado (contaba con 500000 habitantes hacia 1885 y 750000 en 1922 (1) (2), frente a los 15 millones actuales de Israel más Cisjordania y Gaza); y, a pesar de las buenas relaciones en la posguerra de la Primera Guerra Mundial entre sionistas y nacionalistas árabes (como demostró el pacto entre Chaim Weizmann y Faysal Ibn Husayn en 1919), que auguraba que la hostilidad árabes - judíos no era inevitable, a partir de 1920 la convivencia entre ambas comunidades fue empeorando rápidamente.

Tras la aparición en la política regional de Amin Al-Husayni en 1920 y su nombramiento como Muftí de Jerusalén al año siguiente, la situación escaló hacia una xenofobia y violencia antijudía (y antibritánica), contestada pronto por represalias de los extremistas judíos y agresiva intervención británica.

La situación fue empeorando; y, entre 1936-1939, Palestina sufrió una situación de virtual guerra civil, con los nacionalistas del clan al-Husayni y sus aliados enfrentándose a judíos, británicos y árabes moderados. Aunque la Revuelta Árabe fue derrotada, paradójicamente logró uno de sus objetivos: El Reino Unido publicó el "Libro Blanco" de 1939, que daba un golpe demoledor a la inmigración judía... en vísperas de la Shoá.

¿Cómo se llegó a ésto? Veámoslo.

lunes, 30 de diciembre de 2024

BERNADOTTE HACE PLANES (y II): EL SEGUNDO PLAN Y EL ASESINATO DE BERNADOTTE

"¡Fuera de mi tierra"! Póster de Lejí contra
Folke Bernadotte

En la entrada anterior vimos como Folke Bernadotte, diplomático sueco, fue nombrado el 20 de Mayo de 1948 Mediador de las NU para conseguir un acuerdo entre Israel y los países árabes (organizados en la Liga Árabe) que habían invadido el país apenas 5 días antes.

Sus labores fueron, en primer lugar, conseguir que ambas partes se adhirieran a una tregua ordenada por el Consejo de Seguridad de la ONU; cosa difícil, ya que tanto Israel como los países árabes (con la salvedad de Transjordania) desconfiaban de Bernadotte.

Finalmente, gracias al trabajo del Mediador, pero también a que ambos contendientes estaban exhaustos, se llegó a un acuerdo de Alto el Fuego de cuatro semanas, a partir del 11 de Junio de 1948.

Y el segundo de sus objetivos era intentar que no se reanudaran los combates, tanto por una prolongación de la tregua como por el inicio de conversaciones que llevasen a ambas partes a concluir un Armisticio y Tratados de Paz entre Israel y los países árabes.

Consciente de que el tiempo corría en su contra, Bernadotte no se durmió en sus laureles y el 28 de Junio presentó unas sugerencias que se llamarían en el futuro "Primer Plan Bernadotte". Este plan se parecía asombrosamente a una propuesta que los británicos habían hecho al Gobierno Provisional de Israel poco antes de la declaración de Tregua. No era extraño el parecido, pues el Foreign Office* (y, en menor medida, el Departamento de Estado de EEUU*) habían influido indirecta y sibilinamente en los asesores de Bernadotte para inculcar en ellos las ideas que le parecían más apropiadas al Reino Unido: "Conceder" a Israel la Galilea y una estrecha franja hasta Tel Aviv, recomendar la unión del Estado Árabe creado por la Partición a Transjordania, crear una federación de la Transjordania engrandecida con el minúsculo estado judío, y adjudicar Jerusalén a Transjordania.

Israel -al que el Plan no le concedía nada que no pudiese ganar prolongando la guerra- se mostró dispuesto, no obstante, a prorrogar la tregua por tres meses más, como pedía Bernadotte; pero los árabes (empecinados en no permitir la creación de un país judío, por pequeño que fuera) rechazaron el plan. Y Transjordania, que resultaba muy beneficiada por las sugerencias de Bernadotte, no se atrevió a enfrentarse a sus socios de la Liga Árabe.

Y así llegó el 9 de Julio y la reanudación de los combates.