viernes, 23 de octubre de 2026

LA OPERACIÓN "YIFTAJ" y LA CONQUISTA DE SAFED (II)

Batalla de Safed
En la entrada anterior habíamos visto que, a partir de Marzo de 1948, se produce un vuelco en la guerra civil entre las comunidades árabe y judía de Palestina, que había comenzado tras la Partición votada por la ONU en 1947. La Operación Najsón, la batalla de Mishmar HaEmek, la caída de Haifa en manos de los judíos, la desbandada de Jaffa, junto con las historias sobre atrocidades cometidas por los judíos -sobremanera exageradas, incluso inventadas en muchas ocasiones-  desencadenó el colapso en la sociedad civil y militar árabe. De las ciudades de población mixta del Mandato, a finales de Abril tan sólo Safed y la Ciudad Vieja de Jerusalén parecían en disposición de resistir la embestida del Yishuv y su ejército, la Haganah.

De hecho, en Safed las perspectivas para los árabes parecían buenas: la ciudad tenía, al comenzar 1948, unos 10000 - 12000 musulmanes / árabes frente a unos 1500 - 1700 judíos (en su mayoría religiosos y ancianos), que ocupaban una décima parte de la ciudad, en la zona inferior de Safed. La situación parecía tan peligrosa para los judios que los británicos ofrecieron evacuar a la población judía cuando abandonaran la ciudad; pero la oferta fue rechazada.

Cuando los británicos se retiraron (15-16 Abril), los árabes se apoderaron de los puntos estratégicamente claves de la ciudad e intentaron un ataque al barrio judío, pero fueron rechazados. Contaban con superioridad numérica (quizás 800 combatientes frente a 400) pero la pésima relación entre sus jefes militares (Hassan Kam-al-Maz, nombrado por el Consejo Nacional de Safed, y Sari Mahmoud al-Fnaish. del Ejército de Liberación Árabe*); la psicosis de derrota y huida que se extendió entre la población árabe (favorecida por la guerra psicológica que se preocupó de desencadenar Yigal Allon, Comandante del Palmaj) y la superioridad de entrenamiento y motivación de las tropas judías, compensaron su inferioridad; y la Haganah pasó a llevar incontestablemente la iniciativa.

El día 28 de Abril dio comienzo la Operación Yiftaj (1), con los objetivos principales de captudar Safed y asegurar la Galilea Oriental antes del fin del Mandato. Las tropas del Palmaj ocuparon la Fortaleza Tegart* de Rosh Pinna y el Campamento Philo, y atacaron y conquistaron o destruyeron varios pueblos árabes de los alrededores de Safed, como Ein Zeytim y Birya, permitiendo que el asedio del barrio judío fuera levantado. El pánico de los habitantes árabes se multiplicó al contemplar desde Safed la destrucción de Ein Zeytim, y más aún al conocer la salida de Hassan Kam-al-Maz, acompañado de decenas de combatientes y ciudadanos, entre acusaciones de traición contra al-Fnaish y el ELA.

A principios de Mayo los notables de la ciudad enviaron una embajada para pedir ayuda a los países árabes del entorno, mientras que el Palmaj se preparaba para lanzar su primer intento de conquistar Safed.

Veámoslo

Los árabes piden ayuda

El desplome de la moral árabe había sido espectacular y vertiginoso. De creer -cuando se fueron los británicos y conquistaron sin oposición los principales puntos estratégicos de la ciudad- que podrían derrotar a los judíos "sólo con palos y piedras" (2), pasaron, en apenas quince días, a perder completamente los nervios: comenzaron las deserciones de los combatientes, la huida de los civiles, y las desesperadas llamadas de socorro y peticiones de armas y refuerzos de Sari Fnaish a su superior Adlib al-Shishaqli, o incluso, pasando por encima de él, al Comandante Militar de Campo del ELA, Fawzi al-Qawuqji.(3)

Y si la confianza de los militares en resistir estaba por los suelos, no digamos la de los civiles. Una comisión de notables, dirigida por Zaki Qadura, en funciones de alcalde, partió a primeros de Mayo hacia Damasco, para entrevistarse con los líderes del ELA. Consiguieron hablar con Isma'il Safwat,** Comandante en Jefe del ELA y superior de Qawuqji, que no tenía ninguna fe en las posibilidades del ELA para frenar a los judíos (dimitiría una semana después). Safwat se limitó a echarles una bronca por "huir del campo de batalla" y les ordenó "volver a la lucha" (cosa que no hicieron). Más agradable (pero igualmente inefectiva) fue la siguiente visita, a Amán, donde les recibió el rey Abdullah. El rey se mostró afectado por el relato de los notables, pero les explicó que "tenía las manos atadas" hasta el final del Mandato (el 15 de Mayo) y que, de todos modos, no podía ofrecerles ayuda. 

Pese a las acusaciones que pesaron contra él (4), lo cierto es que Abdullah tenía pocas opciones. El Ministro de Exteriores británico, Ernest Bevin, le había "desaconsejado" invadir las zonas atribuidas a los judíos en la Partición (por propia conveniencia, no por amor a los judíos) si quería contar con la benevolencia de los británicos para anexionarse la Samaria y Judea asignadas a los árabes, y tal vez una salida al Mediterráneo o parte del Negev. y Transjordania era un estado vasallo del Reino Unido, que la había creado  (desgajándola del primitivo Mandato de Palestina)* en 1921-1922, y de quien dependía económicamente y militarmente. Su ejército, la Legión Árabe, estaba financiado (sus armas, sus repuestos y suministros) por los británicos. Incluso su comandante (John Bagot Glubb, conocido como "Glub Pachá") y la mayoría de los oficiales de mayor rango, eran británicos. Y, aunque Reino Unido no veía con buenos ojos un Estado Judío poderoso en la zona, no podía desafiar abiertamente a EEUU y a las Naciones Unidas.

En todo caso, la zona de Safed había quedado -en el reparto de "tareas" para el ataque de los países árabes- asignada a Siria. Por otro lado, los oficiales británicos y consejeros militares de Abdullah le advirtieron de que la Legión Árabe, (ejército excelente, pero de reducido tamaño) no podía sobreextenderse para hacer frente en todos los lados a la dura y motivada Haganah; y menos, en cascos urbanos (como se vio sólo unos días después en Jerusalén).

Monumento al "Davidka", en Safed, con el
mortero original que se utilizó en la ciudad
Lo único útil que surgió en la entrevista de Amán fue el consejo de volver a Damasco y pedir ayuda al presidente sirio Shuqri al-Quwatli, cuya influencia sobre el ELA era muy superior a la de los demás países árabes. Al-Quwatli aceptó, y envió 130 combatientes, con armas y algunos vehículos blindados, que llegaron el 9 de Mayo. Desgraciadamente para la Safed árabe, la ayuda llegó "muy tarde, y era muy pequeña".

Mientras tanto, el Comandante del 3º Batallón del Palmaj, Moshe Kelman, ordenó que se sometiera al Barrio Árabe de Safed a bombardeos del mortero Davidka. La penuria de municiones obligó a disparar sólo un proyectil cada media hora, apenas lo que los artilleros llaman "fuego de hostigamiento", pero su impacto psicológico superaba con creces su efectividad. (5) Por su parte, como dijimos en la entrada anterior, también el ELA bombardeó el Barrio Judío desde sus cuarteles cerca de Meirun, al Oeste de Safed; y también causó un fuerte impacto psicológico en los ancianos y pacíficos estudiosos de Safed, que llegaron a pedir a Elad Peled* (Comandante judío de Safed) y a Yigal Allon que se rindieran a los árabes; la petición fue desestimada.

Retrocediendo un poco, el día 5 de Mayo el Palmaj creyó que podía aprovechar el desconcierto de los árabes para lanzar un ataque sobre la Ciudadela, punto dominante del casco urbano. Fue una operación con poca preparación artillera (por falta de municiones) y no muy bien calculado; y la guarnición, compuesta por combatientes del ELA, voluntarios y habitantes de la ciudad, rechazó el asalto. El fracaso costó varias bajas al 3º Batallón y supuso otro golpe psicológico para los habitantes judíos de Safed (fue por entonces cuando pidieron al Palmaj que sacarán banderas blancas), pero la población árabe, incluyendo bastantes voluntarios y combatientes del ELA, continuó desertando.

De hecho, como ocurrió en toda la Palestina árabe, los notables y gente acomodada no dieron un buen ejemplo. La propia delegación que había viajado a Amán y Damasco ya no volvió a la ciudad. (6) Y, por si fuera poco, el comandante de la ciudad, Sari Fnaish, después de distribuir a los nuevos refuerzos (que llegaron el día 9) en primera línea, y de transmitir la orden de Adlib al-Shishaqli -que había visitado brevemente la ciudad para comprobar las quejas de sus subordinados- de lanzar un ataque sobre el Barrio Judío judío para el día 10 de Mayo, abandonó también Safed, en teoría para recibir órdenes y conseguir más ayuda.(7) De modo que el día 9 por la noche, cuando comenzó el asalto del Palmaj sobre las posiciones árabes, los defensores se encontraban sin comandante; y con muchos combatientes que  desconocían el terreno situados en la primera línea. 

El ataque del Palmaj

Esta vez, la operación del Palmaj fue mejor planeada: tras martillear las posiciones árabes con fuego de mortero, lanzaron un asalto en tres direcciones: sobre la Ciudadela, Shalva Beit y la Comisaría de Policía, mientras otros destacamentos bloqueaban la posibilidad de que los defensores recibieran ayuda desde la fortaleza del Monte Canaán o de los pueblos de alrededor. En medio de un inclemente aguacero (que quebrantó aún más la moral de los árabes) todos los puntos de defensa cayeron rápidamente excepto la Comisaría de Policía, en cuya azotea un grupo de una docena de hombres resistieron un par de días más. 

Durante los días 10 y 11 de Mayo, las patrullas del Palmaj se adentraron cautelosamente en los barrios árabes, para encontrarlos prácticamente vacíos. Su sorpresa fue inmensa: la batalla había sido rápida y puntualmente dirigida contra los puntos fuertes militares, y de ninguna manera había involucrado a los civiles. Poco después, una avioneta de la Haganah que sobrevolaba la zona descubrió la explicación, al informar de "miles de refugiados que huían a pie hacia Meirun" [...] «cargados de bultos, mujeres llevando a sus hijos en brazos, algunos a pie y otros a lomos de burros y asnos» (8). La mayoría de los residentes que no huyeron, o que no pudieron hacerlo (137, según una fuente palestina) (9) fueron expulsados al Líbano (los musulmanes) o trasladados a un convento en Haifa, los cristianos (10)

Conclusiones

Safed, con la fortaleza de Monte Canaán en
la parte superior de la foto
Tras la caída de la ciudad de Safed, las tropas del Palmaj se apoderaron casi sin oposición del fuerte Tegart del Monte Canaán, que las tropas del ELA habían abandonado. En estos días previos a la invasión, al-Qawuqji había recibido órdenes de retroceder con sus tropas hacia Siria para reagruparse y reorganizarse, y frecuentemente lo hicieron sin excesiva preocupación por coordinarse con las tropas que los debían sustituir.

La Operación Yiftaj tenía como objetivos la conquista de Safed y el dominio de la Galilea Oriental antes del final del Mandato Británico y la invasión de los países árabes. Para terminar de conseguirlo, las unidades del Palmaj (1º y 3º Batallón) y el 11º Batallón de la Brigada Givati* se desplazaron hacia los pueblos cercanos a las fronteras de Siria y Líbano. Nebi Yusha, el fuerte que había resistido dos intentos previos de conquista, caería el 17 de Mayo,cuando ya los sirios trataban de penetrar las fronteras del ya denominado Israel. Varios pueblos potencialmente hostiles se despoblaron, sobre todo tras una campaña psicológica de rumores "whispering campaign" que hizo difundir Allon. (11)

En rojo, aldeas capturadas
en la Operación Yiftaj
Nada nuevo; ya en la Antigüedad los espías persas, asirios, griegos... todos los pueblos en conflictos, difundían patrañas para asustar a sus enemigos.

En la Palestina de 1948, no hacía falta más: muchos pueblos, con todos sus habitantes (que ya tenían costumbre, en épocas de disturbios, de "borrarse del mapa" hasta que se tranquilizara la situación) huyeron hacia Líbano, sobre todo. En su cabeza estaban seguros de que sería una huida temporal, porque otras veces había sido así, y porque pensaban sinceramente que los países árabes destruirían el Estado Judío y ellos podrían regresar a sus aldeas, incluso apoderarse de los modernos asentamientos judíos.

La caída de Safed -que ya se había facilitado por la psicosis de huida que se extendió y el colapso que se produjo en la comunidad palestina- y la "whispering campaign" tuvieron un efecto multiplicador que explica la caída de la Galilea Oriental en manos de los judíos en menos de una semana. 

Ya era tiempo, debió pensar Ben Gurión. El día 12 de Mayo, el "Minhelet HaAm" (que sería luego el Gobierno Provisional) votó, por 6 a 4, con 3 ausentes, que al finalizar el Mandato, se proclamaría el Estado. Los países de la Liga Árabe habían anunciado que atacarían el recién nacido estado judío (fuera cual fuera la forma que tomase) para destruirlo y sustituirlo por una alternativa. Si en ésto estaban de acuerdo, no así en la forma política que se daría a Palestina: desde un estado independiente gobernado por el Muftí de Jerusalén, hasta el condominio por varios o todos los estados árabes, o hasta el reparto del territorio entre los participantes en la invasión.

Pero éso lo veremos en otras entradas.

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* Enlaces en inglés. Aunque mis preferencias serán siempre enlazar a información en español, aunque sea menos completa, en algunos casos la diferencia en la información ofrecida justifica enlazar a páginas en otros idiomas. Ruego disculpen las molestias.

** Enlaces en francés..

*** Enlaces en otros idiomas

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  1. Como prolegómenos, unos días antes el Palmaj lanzó dos ataques (16 y 20 de Abril) contra el Fuerte Policial de Nebi Yusha, pero fracasaron. El fuerte cayó finalmente el 17 de Mayo.
  2. Faiz Qadura, comandante de uno de los grupos de voluntarios que acudieron a Safed. Citado en Nafez Nazzal, "The Flight of the Palestinians from Galilee, 1948: An Historical Analysis" (Ph.D. diss., Georgetown University, Washington D.C., 1974), 1-15.
  3. El 5 de Mayo, durante el primer ataque judío al barrio árabe, Sari al-Fnaish solicitaba refuerzos diciendo que la ciudad no podría resistir "ni dos horas más". (Comunicación por radio de Sari al-Fnaish a Adib Shishaqli, 5 de mayo de 1948, citado en Abbasi, Mustafá: “Safed en la Guerra de la Independencia: una mirada reciente”, Cathedra, 107: (2003). Pg 138)
  4. Posteriormente muchos palestinos, contrarios a la unión con el reino de Abdullah, le acusaron de traición a la causa árabe. La teoría conspiracionista más en boga, desde el final de la guerra hasta la actualidad (aún es defendida por "Nuevos Historiadores" como Avi Shlaim ["Collusion across the Jordan"*] y otros) es que Abdullah e Israel, con el beneplácito de Gran Bretaña, se repartieron el Mandato de Palestina. Vimos esta teoría en esta entrada y las sucesivas. Safed correspondía a Israel, y por eso los transjordanos no intervinieron. Además, según otra teoría, El Muftí, enemigo de Abdullah, tenía la intención de entrar en Galilea tras el Final del Mandato y pensaba hacer de Safed su capital provisional, motivo suficiente para que Abdullah se abstuviera, para "fastidiar" al Muftí.
  5. El "Davidka" era un mortero artesanal que lanzaba una carga de 60 libras de TNT en un proyectil de tamaño desproporcionado para el lanzador y de aerodinámica pésima, lo que lo hacía muy impreciso y de corto alcance (300 m). No se apuntaba; se inclinaba hacia el blanco y se disparaba, confiando en que caería cerca del enemigo. Su mayor impacto psicológico era debido al estruendo que causaba al volar, caer, y explotar. En el ataque a Safed, los árabes llegaron a creer que los judíos disponían de bombas atómicas (creencia que fue favorecida por la caída de lluvias torrenciales el día 9 y 10 de Mayo)
  6. El alcalde en funciones, Zaki Qadura, se quedó en Damasco con el pretexto de acompañar a su hijo que se reponía de una herida. (Gelber, Yoav: "Palestine 1948 War, Escape and the Emergence of the Palestinian Refugee Problem"; Sussex Academics, Brighton & Portland, 2001. Pg 113). Los demás siguieron su ejemplo con otras excusas.
  7. Posteriormente, fue acusado de indisciplina y cobardía, sometido a un Consejo de Guerra y, al parecer, ejecutado. (Karsh, Efraim: "Palestine Betrayed" (Yale University Press; New Haven & London, 2010, Pg 189)
  8. Morris, B: "1948. A History of the First Arab-Israeli War"; Yale University Press • New Haven and London, 2008 London, 2008 Pg . 159
  9. Abjasia, Mustafá: "La batalla por Safad en la guerra de 1948: un estudio revisado" International Journal of Middle East Studies, Cambridge University, Vol. 36, No. 1 (Feb., 2004), Pg 41.
  10. No hay que ver crueldad en esta decisión como hacen muchas veces los historiadores y propagandistas palestinos. Con su población en inferioridad numérica y pendientes, en pocos días, de sufrir la invasión de varios países árabes, los judíos no podían malgastar recursos en la atención de árabes ancianos o enfermos. De hecho, Allon había ordenado dejar abierto el camino de Meirun para facilitar la posible huida del enemigo, aunque no pensaba que fuese tan masivo. Por otro lado, la población judía de Safed comunicó a las autoridades que, de permitir el regreso de los árabes a Safed, serían ellos los que abandonarían la ciudad, temerosos de sufrir otro pogromo como los que habían padecido en el pasado. Por tanto, llevarlos con gente de su propia confesión religiosa parecía lo más lógico.
  11. Es curioso cómo los propagandistas palestinos (y los "Nuevos Historiadores" israelíes) demonizan la "whispering campaign" como si fuera poco menos que equivalente a las masacres de civiles desarmados que también denuncian (y que muchas veces son inventadas). En realidad, se  trataba de "dejar caer" en los oídos adecuados "confidencias" sobre poderosas fuerzas del Yishuv que se desplazaban hacia la frontera. Nada que no se haya hecho en siglos; y, en realidad, cabe suponer que los que huyeron de sus casas sólo tras un "rumor" no hubieran ofrecido mucha resistencia, y su presencia apenas habría resultado un "engorro" para las tropas judías.

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