Mostrando entradas con la etiqueta Guerra anglo-iraquí. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Guerra anglo-iraquí. Mostrar todas las entradas

domingo, 31 de agosto de 2014

EL APOYO PALESTINO AL EJE (III): EN EL III REICH

ANTECEDENTES

En entradas anteriores hemos visto que en septiembre de 1939, tras el principio de la Segunda Guerra Mundial, el gobierno británico intentó que Iraq declarase la guerra contra la Alemania Nazi. Sin embargo, aunque el Primer Ministro Nuri al-Said era partidario de los aliados, el fuerte sentimiento antibritánico de la opinión pública iraquí hizo que se tomase la "salomónica" decisión de romper relaciones con Alemania sin entrar en guerra.

En marzo de 1940 Nuri Said dimitió, por la fuerte protesta popular, y fue sustituido por Rashid Alí al-Galiani, que estaba muy influenciado por el Mufti de Jerusalén, Amin al-Husayni, y el "Cuadrado de Oro"*, un grupo de militares nacionalistas que veían en la guerra la ocasión de librarse del yugo británico. El gobierno de Rashid Ali intentó mantener una neutralidad entre los dos bandos en conflicto, pero sus aliados le llevaron a adoptar una política que al Imperio Británico le pareció perjudicial para sus intereses; presionando al Regente Abd-Al-Ilah, lograron que cambiase a Rashid Ali por Taha al-Hashemi*. Los partidarios del Muftí y el "Cuadrado de Oro" no se resignaron al cambio de situación y, mediante un golpe de Estado, volvieron a imponer como Primer Ministro a Rashid Alí el 1 de Abril de 1941. Sin embargo este segundo mandato de Rashid Alí era, desde el principio, mucho más pro-nazi que el anterior; en una breve guerra, las tropas británicas, apoyadas por destacamentos de la Legión Árabe*, la Haganah, -Ejército Defensivo Judío- e incluso comandos del Irgún*, invadieron Iraq y derrocaron a Rashid Alí.

lunes, 18 de agosto de 2014

EL APOYO PALESTINO AL EJE (II) : DEL LIBRO BLANCO AL GOLPE DE ESTADO EN IRAQ - 1939-41

INTRODUCCIÓN

En una entrada anterior veíamos que, cuando la Segunda Guerra Mundial comienza, el 1 de Septiembre de 1939, la Gran Revuelta Árabe* acaba de consumirse. No se puede dar una fecha concreta del final de la rebelión, ya que no existió ningún acuerdo de paz ni ninguna llamada de los líderes de la insurrección a dejar las armas.

El Mufti con un joven soldado
de la Wehrmacht
La represión fue tremenda, tanto o más como lo había sido la violencia de la revuelta, y la comunidad árabe de Palestina salió del conflicto militar y económicamente destrozada: los palestinos perdieron en poco tiempo a casi todos sus cuadros dirigentes (asesinados, encarcelados, huidos al exilio o silenciados políticamente por las facciones más extremistas) y la anteriormente mínima colaboración entre las familias palestinas había derivado en desconfianza y odio. Las estructuras económicas y organizativas de los árabes también habían sufrido un golpe mortal, su capacidad militar quedó hecha añicos, y la sociedad árabe en su conjunto perdió el impulso obtenido -en parte gracias a la inmigración judía- desde el final de la Gran Guerra.

Políticamente, sin embargo, habían obtenido un éxito importante: en Mayo de 1939, el gobierno de Neville Chamberlain publicó el "Libro Blanco" de 1939, que restringía drásticamente la inmigración y la compra de tierras por los judíos, y anunciaba una independencia futura -en diez años- de un Estado donde sólo podrían inmigrar judíos si lo aceptaban los árabes; es decir, garantizaba virtualmente un estado de aplastante mayoría árabe. El Yishuv o Comunidad Judía -como era de esperar- denunció el documento como "ilegal". La Sociedad de Naciones mostró también su oposición, e incluso conservadores británicos como Churchill denunciaron el "Libro Blanco" como "otro Munich" y una intolerable "cobarde rendición ante la violencia árabe" (1).