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jueves, 26 de marzo de 2026

EL ASEDIO DE JERUSALÉN (I): HASTA EL 15 DE MAYO

Plan de Partición
El 29 de Noviembre de 1947, en la Asamblea General de la ONU, se votó a favor de que los británicos dieran por finalizado el Mandato de Palestina; y porque se ejecutara una Partición del territorio en dos estados independientes (árabe y judío) con una unión económica entre los dos, con un territorio - el Corpus Separatum, que incluiría Jerusalén y Belén- incrustado en medio del futuro estado árabe.

Inmediatamente estallaron disturbios en el mundo árabe -y sobre todo en Palestina- en protesta por la decisión de la ONU. Al día siguiente, 30 de Noviembre. dos ataques a autobuses causaron cinco muertos entre pasajeros judíos; y, el 2 de Diciembre, una turba de árabes irrumpió y saqueó el Centro Comercial Judío de Jerusalén. La primera guerra árabe - israelí acababa de comenzar.

Los tres núcleos de población judía más importante eran Tel Aviv (totalmente judía, situada en la costa mediterránea, en un territorio judío salvo por el enclave de Jaffa, colindante con Tel Aviv); Haifa, ciudad de población mixta situada también en el corazón del territorio judío; y Jerusalén, ciudad con predominio de habitantes judíos, pero que iba a ser gobernada internacionalmente, y que se encontraba en el centro de una zona árabe.

Al fracasar la internacionalización de Jerusalén, su codiciada posesión vino a ser la más sangrientamente disputada de toda la guerra.

¿Cómo? Veámoslo

viernes, 6 de febrero de 2026

LA UNSCOP INVESTIGA (I): ANTECEDENTES

Uno de los sucesos más decisivos para la recomendación de la Partición adoptada en el seno de las Naciones Unidas -y, por ende, para la creación del Estado de Israel en 1948- y, al mismo tiempo, de los más infravalorados, es la creación de la UNSCOP, su proceso de investigación, y los informes enviados a la ONU. Vamos a dedicar una serie de entradas a explicarlo.

En Febrero de 1947, los británicos estaban teniendo problemas con la violencia* en el Mandato de Palestina. Otorgado en 1920 por la Sociedad de Naciones, la relación entre las comunidades árabe y judía siempre había sido problemática, desde casi sus inicios, con el pogromo de Nabi Musa; a lo largo de 27 años, hubo matanzas como la de Jaffa en 1921 o Hebrón (1929), una revuelta armada como la de 1936-1939, y represalias conducidas por las milicias judías  Haganah, Irgún o Lejí.

Durante la Segunda Guerra Mundial, la insurgencia judía decidió declarar un Alto el Fuego unilateral: "Debemos luchar contra Hitler como si no hubiera un Libro Blanco, y contra el Libro Británico como si no hubiese un Hitler", en palabras de David Ben Gurión, líder de la Agencia Judía. 

Ernest Bevin en 1942
Tras el fin de la guerra, la victoria de los laboristas -que, durante la guerra, se habían manifestado totalmente a favor del sionismo y su sueño de un "Hogar Nacional Judío"- en las elecciones británicas de 1945, dio esperanza al Yishuv (la comunidad judía); pero pronto se desengañaron: los árabes de Palestina, los Estados Árabes, y los musulmanes de países no árabes, como India, Irán, etc, se mostraron totalmente en contra de procesos como la compra de tierras en Palestina por parte de los judíos, la inmigración de judíos, y por supuesto la posibilidad de crear un Estado Judío autónomo o independiente en Palestina.

La violencia aumentó, como hemos dicho, tanto entre judíos y árabes como contra los intereses británicos; un sangriento suceso, sobre todo, impactó en la prensa y opinión pública británica: el atentado contra el Hotel Rey David. La población árabe palestina -dirigida sobre todo por el Gran Muftí de Jerusalén, Amin al-Husayni, cabeza del Clan Husayni* y líder en la sombra del Comité Supremo Árabe (AHC)- evitaba, en general, el enfrentamiento con los británicos (a quienes veían más favorables a su causa), pero no ocultaba su intención de expulsar a británicos y judíos y convertir a Palestina en un país, o parte de un país, árabe.

Finalmente, el Gobierno Británico consideró que ya había tenido bastante, y su Secretario de Estado (Ministro) de Asuntos Exteriores, Ernest Bevin*, anunció el 18 de Febrero de 1947 que someterían el problema de Palestina a las Naciones Unidas para buscar soluciones.

¿Por qué el Gobierno hizo esto, y qué ocurrió? Veámoslo.

viernes, 1 de noviembre de 2024

DEIR YASSIN: EL COMBATE QUE TODO EL MUNDO EXAGERÓ (IV). TODOS DE ACUERDO EN EL BULO

Como habíamos visto en la primera entrada, tras la Partición de Palestina  estalló una Guerra Civil en el Mandato de Palestina, entre la 
El Alto Comisionado Cunningham abandona
Palestina el 14 de Mayo de 1948
comunidad judía (en la que la mayoría, a falta de otra cosa mejor, había aceptado la Partición) y la árabe (que, eliminada cualquier oposición moderada por el clan Husayni*, rechazaba frontalmente cualquier acuerdo que no supusiese plena soberanía árabe sobre todo el territorio).

Sin embargo, entre el Yishuv, o Comunidad Judía, había también facciones: la Agencia Judía (verdadero gobierno en la sombra hasta la retirada de los británicos), apoyada por la Haganah, o "Ejército de Defensa", apoyaba la Partición de la ONU; mientras que los judíos partidarios de combatir hasta expulsar a los británicos y conquistar la soberanía sobre toda Palestina se habían organizado en el Irgún ("Organización Nacional Militar en la Tierra de Israel") y el Leji ("Luchadores por la Libertad de la Tierra de Israel"), conocidos despectivamente por la Haganah y la Agencia Judía como "los disidentes".

Los árabes cuentan con mucha mejor posición estratégica, una mayor población, y posibilidades para procurarse armas y suministros de los países de alrededor; los judíos están más organizados y cohesionados. Hasta Abril de 1948, el Yishuv permaneció a la defensiva, procurando mantener abiertas las comunicaciones con todos sus núcleos de población, mientras que los árabes organizan ataques para aislarlos y rendirlos uno a uno. Ambos bandos, además, organizan ataques terroristas para amedrentar a sus rivales y que se rindan o huyan.
Desde todos los puntos de vista hay un enclave decisivo: Jerusalén. Como hemos descrito en esta entrada, a finales de Marzo de 1948, viendo que la ciudad está al borde del asedio, Ben Gurión (presidente de la Agencia Judía) decide reunir a los mandos de la Haganah y el Palmaj (sus fuerzas de choque) para activar el Plan Dalet (o Plan D) que incluye una operación para forzar el asedio de Jerusalén: la Operación Najsom, que consiste en abrir un camino a través de las colinas, tomando los pueblos hostiles sobre la carretera. 

Sin embargo, las tropas fieles a la Agencia Judía no son capaces de afrontar una operación de tal envergadura en solitario, y pactan con Irgún y Leji (que por su parte desean llevar a cabo alguna acción que aumente su prestigio) que Irgún/Lejí atacarían conjuntamente el pueblo árabe de Deir Yassin. La Haganah facilitaría armas (pero no explosivos) y apoyo logístico para la operación.

El ataque se complicó debido a varios motivos, como queda explicado en la entrada anterior. Pero los asaltantes lograron vencer las dificultades, y hacia las 13:00-14:00 la resistencia había cesado. Las bajas fueron importantes: cinco muertos (contando a Yehuda Segal, herido en la batalla) y treinta y siete heridos entre los atacantes; y (según las últimas investigaciones) entre 100-110 muertos entre los defensores, con un número indeterminado de heridos.

La cifra de muertos y la desproporción entre uno y otro bando resulta excesiva para un combate de un grupo que ataca una población atrincherada bien defendida, pero al mismo tiempo las bajas de los asaltantes son excesivas (más de un 30 %) para un ataque por sorpresa, desde dos direcciones, en una población desprevenida e indefensa.

La historiografía oficial elevó a 254 muertos los fallecidos entre los habitantes de Deir Yassin, y habla de masacres en masa, violaciones, y muchos otros excesos cometidos por los judíos, sobre una población pacífica que se preparaba para una jornada festiva.

¿Cómo se llegó a esa cifra tan alejada de la que -según los últimos estudios- ocurrió realmente? (1) Vamos a verlo.


jueves, 16 de noviembre de 2017

DEIR YASSIN: EL COMBATE QUE TODO EL MUNDO EXAGERÓ (II). PREPARACIÓN.

En la entrada anterior habíamos visto que, tras ser aprobado el Plan de Partición de Palestina por la Asamblea Nacional de la ONU en Noviembre de 1947, se habían abierto las hostilidades entre árabes y judíos, dando lugar a la Guerra Civil durante el Mandato de Palestina (30 de Noviembre de 1947 a 14 mayo de 1948).

Durante la primera parte de esta campaña, ambos bandos se dedicaron a llevar a cabo golpes de mano: atentados terroristas contra objetivos civiles, emboscadas a convoyes de suministros o ataques a posiciones estratégicas del enemigo. Aunque se producen hechos de extrema violencia, como el atentado contra el Palestine Post*, o en la calle Ben Yeuda*, o la voladura del Hotel Semíramis (1), entre otros, se trata más de actos de intimidación o represalia, que de acciones de estrategia militar. 

Poco a poco, a partir de Febrero de 1948, la estrategia de ambos bandos se perfila. 
  • Los árabes palestinos cuentan con una superioridad 2:1 en población, ocupan las mejores posiciones estratégicas y, aunque su penuria en armas modernas y pesadas es similar a la de los judíos, pueden contar con un suministro en teoría ilimitado a través de sus fronteras con los países árabes. Asímismo, los británicos, aún a cargo del Mandato, cerrarán los ojos, en muchas ocasiones, ante la infiltración de voluntarios dispuestos a combatir a los judíos, incluso aunque se traten de unidades con entrenamiento militar como parte del Ejército de Liberación Árabe de Fawzi al- Qawuqji. Aún así, debido sobre todo a su falta de organización y coordinación, los árabes sufren varios fracasos en ataques directos contra establecimientos judíos. Hacia finales de Marzo, su mejor posibilidad de victoria consiste en asfixiar las comunicaciones de los asentamientos judíos. Sobre todo, conseguir la rendición de Jerusalén, el corazón del futuro Estado Judío. La ciudad sólo puede recibir auxilio por una sinuosa carretera que -ya cerca de la ciudad- recorre un estrecho desfiladero: Bab-al-Wad, de cinco kilómetros de longitud, dominado desde las colinas por varios poblados árabes; entre ellos, Deir Yassin. "Sin Jerusalén, no habrá Estado Judío", piensa Abd-al-Qader al-Husayni*, sobrino del Muftí Hadj Amin al-Husayni y líder carismático de la resistencia palestina.
  • Los judíos palestinos intentan, desde el principio, resistir en todos sus asentamientos; incluso en aquellos que caen fuera de los límites que les ha otorgado la ONU, dado que, puesto que los árabes no habían aceptado la Partición, las fronteras del Estado Judío serían "aquellas que el Estado de Israel pudiese defender con las armas" (2). Cuentan con una superior cohesión y coordinación respecto a sus enemigos; sin embargo, la penuria en cuanto a armas; su inferioridad numérica; junto con la pésima situación en cuanto a comunicación externa (bloqueados por la flota inglesa y por los países árabes por tierra) e interna (con muchos de sus asentamientos colocados en posición casi suicida entre poblados o ciudades árabes) obligan a un cambio de estrategia. Hacia finales de marzo de 1948, David Ben Gurion, presidente (verdadero Primer Ministro oficioso) del Consejo Ejecutivo de la Agencia Judía* se da cuenta de que la estrategia defensiva les aboca al fracaso a corto plazo y, reuniendo a los líderes militares de la Haganah  y el Palmaj, pone en marcha el Plan "D" o Dalet (3), para asegurar los establecimientos que la ONU había asignado a los judíos en su Plan de Partición.

sábado, 4 de noviembre de 2017

DEIR YASSIN: EL COMBATE QUE TODO EL MUNDO EXAGERÓ (I). ANTEDECENTES

Si hay un nombre de localidad que cualquier persona que se interese por el conflicto árabe israelí encuentra cada dos por tres, es el de Deir Yassin*.

Si hay un episodio que simbolice para los palestinos, pero también para los occidentales, o para los israelíes de izquierda antisionista, la maldad de los judíos, o de los sionistas, es la Masacre de Deir Yassin.

Si hay un nombre que represente para los palestinos, la izquierda israelí, o muchos de los occidentales, el punto de inflexión en la Primera Guerra Árabe-Israelí, es Deir Yassin.

Sin embargo, ya hace más de veinte años que se sabe que las cifras de muertos que fueron facilitadas por TODOS los actores de la tragedia (hebreos, palestinos, ingleses y organizaciones de apoyo) eran falsas.

Lo más curioso es que TODOS ellos estuvieron de acuerdo con exagerar los hechos, cada uno con sus propios intereses.

Vamos a ver lo que ocurrió de verdad...

jueves, 2 de febrero de 2017

FUERZA COMPARADA DE AMBOS CONTENDIENTES (II)


Voluntarios árabes en Palestina, 1947
En la entrada anterior analizábamos la fuerza del Yishuv, (que a partir del 15 de Mayo de 1948 pasó a ser el Estado de Israel) con sus componentes: Heil HaMishmar*; Heil Sadeh*; Plugot Mahatz, o sea, Palmaj; Irgun Zevai Leumi, o Irgun; Lojamei Jerut Israel o Leji; Mitnadvei Hutz LaRetz, o Mahal*; la organización juvenil Gadna, así como la afluencia de nuevos inmigrantes de los campos de detención británicos, fundamentalmente.

En esta entrada analizaremos las tropas árabes palestinas para, en siguientes entradas, hacer lo propio con los Estados Árabes que atacaron a Israel; en conclusión, exploraremos las posibilidades tácticas, estratégicas y las diferencias que llevaron a la rotunda victoria del Estado de Israel frente a un enemigo que, a priori, parecía superior.

Las guerras no se ganan por casualidad ni por fuerza de voluntad: las ganan los ejércitos superiores; pero, para ello, no basta considerar el número de soldados ni las armas de que disponen. Hay que tener en cuanta, además, factores como la motivación, la dirección estratégica, la organización logística, los apoyos diplomáticos, la unidad de acción...

viernes, 5 de septiembre de 2014

EL APOYO PALESTINO AL EJE (y V): CONSIDERACIONES FINALES

En las entradas anteriores hemos analizado brevemente el apoyo de la sociedad árabe -y, en particular, los árabes palestinos- a las Potencias del Eje antes de la Segunda Guerra Mundial, durante la primera parte de la guerra y en el Golpe de Estado de Rashid Alí, durante la estancia de los principales líderes nacionalistas palestinos en el seno del III Reich en la segunda parte de la Guerra Mundial, y finalmente la colaboración del Muftí de Jerusalén con el esfuerzo de guerra alemán y el Holocausto. 

Es pues, el momento de realizar unas Consideraciones Finales personales. No es mi intención convencer a nadie. Simplemente, creo que el lector de hoy en día ha olvidado, o nunca ha llegado a conocer, ciertos hechos cuya relevancia en el conflicto palestino-israelí es innegable. Y que no puede hacerse una opinión propia sin, al menos, haberlas leído una vez.

La pregunta que nos hacíamos en la primera entrada era:

 ¿Es cierto que el nacimiento del Estado de Israel fue fruto de "una mala conciencia" de la comunidad occidental, que creó un país de acogida para los judíos, desposeyendo a un pueblo -el palestino- que no tenía ni parte ni culpa en el Holocausto?

Vamos a ello. Desglosaré la respuesta a esta pregunta en varios mitos.

domingo, 31 de agosto de 2014

EL APOYO PALESTINO AL EJE (III): EN EL III REICH

ANTECEDENTES

En entradas anteriores hemos visto que en septiembre de 1939, tras el principio de la Segunda Guerra Mundial, el gobierno británico intentó que Iraq declarase la guerra contra la Alemania Nazi. Sin embargo, aunque el Primer Ministro Nuri al-Said era partidario de los aliados, el fuerte sentimiento antibritánico de la opinión pública iraquí hizo que se tomase la "salomónica" decisión de romper relaciones con Alemania sin entrar en guerra.

En marzo de 1940 Nuri Said dimitió, por la fuerte protesta popular, y fue sustituido por Rashid Alí al-Galiani, que estaba muy influenciado por el Mufti de Jerusalén, Amin al-Husayni, y el "Cuadrado de Oro"*, un grupo de militares nacionalistas que veían en la guerra la ocasión de librarse del yugo británico. El gobierno de Rashid Ali intentó mantener una neutralidad entre los dos bandos en conflicto, pero sus aliados le llevaron a adoptar una política que al Imperio Británico le pareció perjudicial para sus intereses; presionando al Regente Abd-Al-Ilah, lograron que cambiase a Rashid Ali por Taha al-Hashemi*. Los partidarios del Muftí y el "Cuadrado de Oro" no se resignaron al cambio de situación y, mediante un golpe de Estado, volvieron a imponer como Primer Ministro a Rashid Alí el 1 de Abril de 1941. Sin embargo este segundo mandato de Rashid Alí era, desde el principio, mucho más pro-nazi que el anterior; en una breve guerra, las tropas británicas, apoyadas por destacamentos de la Legión Árabe*, la Haganah, -Ejército Defensivo Judío- e incluso comandos del Irgún*, invadieron Iraq y derrocaron a Rashid Alí.

lunes, 18 de agosto de 2014

EL APOYO PALESTINO AL EJE (II) : DEL LIBRO BLANCO AL GOLPE DE ESTADO EN IRAQ - 1939-41

INTRODUCCIÓN

En una entrada anterior veíamos que, cuando la Segunda Guerra Mundial comienza, el 1 de Septiembre de 1939, la Gran Revuelta Árabe* acaba de consumirse. No se puede dar una fecha concreta del final de la rebelión, ya que no existió ningún acuerdo de paz ni ninguna llamada de los líderes de la insurrección a dejar las armas.

El Mufti con un joven soldado
de la Wehrmacht
La represión fue tremenda, tanto o más como lo había sido la violencia de la revuelta, y la comunidad árabe de Palestina salió del conflicto militar y económicamente destrozada: los palestinos perdieron en poco tiempo a casi todos sus cuadros dirigentes (asesinados, encarcelados, huidos al exilio o silenciados políticamente por las facciones más extremistas) y la anteriormente mínima colaboración entre las familias palestinas había derivado en desconfianza y odio. Las estructuras económicas y organizativas de los árabes también habían sufrido un golpe mortal, su capacidad militar quedó hecha añicos, y la sociedad árabe en su conjunto perdió el impulso obtenido -en parte gracias a la inmigración judía- desde el final de la Gran Guerra.

Políticamente, sin embargo, habían obtenido un éxito importante: en Mayo de 1939, el gobierno de Neville Chamberlain publicó el "Libro Blanco" de 1939, que restringía drásticamente la inmigración y la compra de tierras por los judíos, y anunciaba una independencia futura -en diez años- de un Estado donde sólo podrían inmigrar judíos si lo aceptaban los árabes; es decir, garantizaba virtualmente un estado de aplastante mayoría árabe. El Yishuv o Comunidad Judía -como era de esperar- denunció el documento como "ilegal". La Sociedad de Naciones mostró también su oposición, e incluso conservadores británicos como Churchill denunciaron el "Libro Blanco" como "otro Munich" y una intolerable "cobarde rendición ante la violencia árabe" (1).