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martes, 30 de junio de 2026

GEDEÓN SE VA A LA GUERRA: WINGATE Y LOS S.N.S. (y II)

En la entrada anterior vimos cómo un joven capitán del Ejército llamado Orde C. Wingate, tras un período de servicio con las Fuerzas de Defensa de Sudán*, había sido destinado a Palestina, en 1936. Su puesto era de Oficial de Estado Mayor (Inteligencia) de la 5º División, con Cuartel General en Jerusalén, bajo el mando directo del Brigadier John F. Evetts en Haifa.

Wingate era un oficial inteligente, ingenioso e imaginativo, pero rebelde y obstinado cuando creía llevar la razón (que era casi siempre). Era leal al Imperio Británico, pero su opinión sobre lo que convenía al Imperio no siempre estaba en consonancia con la de los políticos que lo gobernaban.

Venía de una familia de larga tradición militar, y su tío era el muy influyente Sir Francis Reginald ("Rex") Wingate*, antiguo Gobernador del Sudán y Alto Comisionado de Egipto, que fue quien le animó a estudiar árabe y buscar carrera en Oriente Medio. Los padres de Orde, pertenecientes a los Hermanos de Plymouth*, le dieron una educación basada en el estudio de la Biblia. 

Al llegar a Palestina en 1936, en lugar de seguir las tendencias pro-árabes de la mayoría de sus compañeros oficiales, se puso a estudiar hebreo y se convirtió en un sionista convencido. Aquel año 1936 había estallado una Revuelta árabe que, con distintas fases, duraría casi tres años. Wingate concibió el proyecto de formar un ejército mixto británico-judío (los Escuadrones Especiales Nocturnos*, o SNS) que pudiera disputar a las bandas de insurgentes el dominio del campo y los combates nocturnos. En su visión formarían un Ejército Judío que, al tiempo que construía el "Hogar Nacional Judío" en Palestina, serían los aliados que necesitaba el Imperio Británico en Oriente Medio.

Finalmente, con el apoyo de sus superiores británicos (Sir John Evett, Sir Archibald Wavell*, o Sir Robert Haining* (más reticente) y el soporte de la Agencia Judía o la Haganah (gracias a sionistas como Jaim Weizmann, Moshe Shertok, Eliahu Golomb, entre otros) el proyecto salió adelante y los SNS. nacieron en Mayo de 1938.

viernes, 12 de junio de 2026

GEDEÓN VA A LA GUERRA: WINGATE Y LOS S.N.S. (I)

Plaza Orden Wingate, en el Barrio
de Talbiah, Jerusalén 
Un monumento conmemorativo en Victoria Embankment*, en Londres; el Centro Nacional de Educación Física y Deporte de Israel*, en Netanya; un Club de Golf en Zimbabwe*; un Club de Fútbol londinense*; una Escuela Técnica Superior en Addis Abeba*; y calles o plazas de varias ciudades del mundo, llevan el nombre de Orde Charles Wingate, a quien en las Fuerzas Armadas de Israel muchos consideraron uno de sus "Padres Fundadores".

Pero ¿Quién fue Wingate, y por qué su memoria está ligada a la fundación del Estado de Israel?

Veámoslo en esta entrada

lunes, 27 de marzo de 2017

FUERZA COMPARADA DE AMBOS CONTENDIENTES (IV)

En entradas anteriores, hemos examinado las fuerzas contendientes al principio de lo que se suele denominar la Guerra árabe-israelí de 1948:
Hasta ahora, en las entradas anteriores, hemos dado las cifras aproximadas de las tropas que se enfrentaron en el conflicto de 1948, con los datos más relevantes de su artillería, aviación, y fuerza naval, que pudieran tomar parte en el enfrentamiento.

En este comentario, y el siguiente, intentaremos presentar alguna de las fortalezas y las debilidades de ambos bandos; que, quizás, fueron los puntos decisivos en el conflicto.

sábado, 27 de septiembre de 2014

LA GRAN REVUELTA ÁRABE (1936-1939) (IV): SU FATIGADO FIN Y REMATE

En 1939 la Gran Revuelta Árabe, después de casi tres años de disturbios intermitentes que han agotado y arruinado a la comunidad a la que pretendía liberar; falta de combatientes y de líderes sobre el campo de batalla; sin recursos y al borde del colapso, se apaga.

Escuadrones Nocturnos
Los disturbios, inspirados por el Gran Muftí de Jerusalén y Presidente del Consejo Supremo Musulmán* Hadj Amin al-Husayni, habían dado comienzo en 1936 con una Huelga General -acompañada de enfrentamientos interraciales- contra la inmigración judía y por la liberación de la comunidad árabe palestina; tras seis meses de violencia, un alto el fuego dejó las cosas en suspenso durante un año mientras la "Comisión Peel" examinaba las causas del levantamiento; una vez publicado su informe, que no satisfizo a nadie, las armas volvieron a sonar, pero esta vez de manera tan violenta que la Administración del Mandato abandonó la contención que había procurado utilizar en las primeras fases de la Revuelta: disolvió el Alto Comité Árabe, implantó la Ley Marcial, el toque de queda y tribunales militares y utilizó la Policía y el Ejercito extensamente, ejerciendo una represión brutal sobre los pueblos y comunidades que habían apoyado a los insurgentes. Además, utilizó la oposición al clan al-Husayni* (árabes moderados, Agencia Judía) para crear sus propias fuerzas paramilitares ("Bandas de Paz"; "Escuadrones Nocturnos"** organizados y entrenados por Orde Wingate).

Los árabes moderados que apoyaron la acción de los británicos fueron tachados inmediatamente de "traidores a su pueblo" y de "colaboracionistas" y tuvieron que sufrir las represalias del clan al-Husayni, de los nacionalistas árabes que acudieron a combatir a favor de los rebeldes, e incluso de gran parte de la población árabe, que veía a los insurgentes como héroes y a quienes se enfrentaban a ellos como villanos. Al final, casi todos los líderes árabes moderados habían sido asesinados, reducidos al silencio político o habían tenido que exiliarse.

Los revisionistas judíos, encuadrados en el Irgún (abreviatura de "Organización Militar Nacional en la Tierra de Israel"), también combatieron con acciones terroristas y represalias a los árabes sublevados y a sus apoyos. Pero, con la Gran Revuelta ya casi dominada, el Gobierno del Reino Unido aprobó el "Libro Blanco de 1939" -absolutamente demoledor para la comunidad judía, que lo consideró una traición- y el Irgún (no así la Haganah) dio órdenes de cometer atentados también contra policías o soldados británicos,  

Por si fuera poco para la derrota definitiva de la Gran Revuelta, los recursos (fondos y armas) obtenidos de la comunidad palestina (en ocasiones, mediante pura y simple extorsión); lo poco obtenido de los países árabes vecinos; o la importante ayuda de Alemania e Italia* (que deseaban causar problemas al Reino Unido), no se utilizaron eficazmente, y de todos modos en 1939 los ingresos de cualquier procedencia ya casi habían cesado.

sábado, 20 de septiembre de 2014

LA GRAN REVUELTA ÁRABE (1936-1939) (III): LA SEGUNDA FASE

 "Media hogaza es mejor que no tener pan"
Comisión Real para Palestina, 1937

En la entrada anterior habíamos visto que árabes y judíos se mostraron, en general, muy disconformes con las conclusiones y recomendaciones del "Informe Final"*, emitido el 7 de Julio de 1937 por la Comisión Real para Palestina*. Entre otras cosas, los comisionados recomendaban una Partición del país entre árabes y judíos, con una transferencia de tierras y población para conseguir mayorías demográficas estables y un sistema de Tratados con la nueva Potencia Mandataria y los países vecinos que permitieran un futuro de paz, prosperidad y seguridad para Oriente Medio.

Los judíos, encabezados por Jaim Weizmann y David Ben Gurion, pese a que el tamaño del estado propuesto -menos de 5000 Km2- y sus fronteras representaban una pesadilla estratégica, terminaron aceptando el "el principio" y "la lógica" de la Partición y la "transferencia" de población como una base mínima para la negociación.

Los árabes, liderados por el Gran Muftí de Jerusalén Hadj Amin al-Husayni, -que no podía ver con buenos ojos la recomendación de una federación con Transjordania que le apartaba del poder político que tanto ambicionaba- rechazaron el Informe completamente y, lo que es peor, anunciaron su oposición armada, tanto a los británicos como a la inmigración y asentamiento judío.

Guerrilleros palestinos en 1937
En las semanas siguientes a la publicación del "Informe Peel" -aunque no hubo una declaración formal llamando a la continuación de la lucha armada- los atentados terroristas y los asaltos en campo abierto, que habían cesado casi completamente, volvieron a reanudarse. Los británicos consideraban a Amin Al-Husayni como responsable y pensaron detenerlo, pero el Muftí se refugió en el Santuario (al-haram asch-scharīf) de la Montaña del Templo -donde la Policía no podía entrar sin provocar un levantamiento generalizado en el mundo musulmán- y desde allí dirigió la Revuelta.  Pero el punto de inflexión fue el asesinato, el 26 de Septiembre de 1937, de Lewis Yelland Andrews*, Comisionado británico en Galilea, por unos pistoleros árabes, cuando salía de una iglesia en Nazareth.

Pero, antes de continuar con el relato de los hechos, estudiaremos las causas de la "resurrección" de la Gran Revuelta Árabe. ¿Por qué los dirigentes de los árabes palestinos, que habían llegado al final de la Huelga General de 1936* exhaustos, decidieron jugársela otra vez a la carta de la guerra?

Como vimos en una entrada anterior, La Huelga General y las tácticas de guerrilla utilizadas por los rebeldes habían sido un fiasco de tal magnitud que en Octubre de 1936, tras seis meses de huelga, la amenaza de un próximo colapso de la economía árabe obligó al Muftí a pedir a los líderes árabes (el rey Abdelaziz Ibn Saud, el emir Abdullah de Transjordania y el rey Ghazi de Iraq) que hiciesen una declaración llamando a los palestinos a finalizar la huelga y confiar en los ingleses. Así los palestinos podían deponer su actitud rebelde sin menoscabo de su dignidad. Usando un símil de boxeo, el Alto Comité Árabe -dominado por el clan al-Husayni*- pidió a sus "sponsors" que tiraran la toalla.

En realidad, la relativamente larga duración del conflicto -seis meses- tiene su explicación en la auto-contención de británicos (1) y judíos, limitados meramente a acciones defensivas, y a que la economía árabe era mucho más dependiente de subvenciones británicas y del progreso judío de lo que a los árabes les gustaría reconocer. Bastó con la cercanía de la temporada de cosecha de cítricos (cuya pérdida hubiera representado una catástrofe para la comunidad árabe) y el endurecimiento de las medidas represivas británicas (a finales de Septiembre había unos veinte mil soldados británicos en Palestina) para que la comunidad árabe palestina, exhausta, buscase una salida honrosa al atolladero.