Como habíamos visto en la primera entrada, tras la Partición de Palestina estalló una Guerra Civil en el Mandato de Palestina, entre la
comunidad judía (en la que la mayoría, a falta de otra cosa mejor, había aceptado la Partición) y la árabe (que, eliminada cualquier oposición moderada por el clan Husayni*, rechazaba frontalmente cualquier acuerdo que no supusiese plena soberanía árabe sobre todo el territorio).
| El Alto Comisionado Cunningham abandona Palestina el 14 de Mayo de 1948 |
Sin embargo, entre el Yishuv, o Comunidad Judía, había también facciones: la Agencia Judía (verdadero gobierno en la sombra hasta la retirada de los británicos), apoyada por la Haganah, o "Ejército de Defensa", apoyaba la Partición de la ONU; mientras que los judíos partidarios de combatir hasta expulsar a los británicos y conquistar la soberanía sobre toda Palestina se habían organizado en el Irgún ("Organización Nacional Militar en la Tierra de Israel") y el Leji ("Luchadores por la Libertad de la Tierra de Israel"), conocidos despectivamente por la Haganah y la Agencia Judía como "los disidentes".
Los árabes cuentan con mucha mejor posición estratégica, una mayor población, y posibilidades para procurarse armas y suministros de los países de alrededor; los judíos están más organizados y cohesionados. Hasta Abril de 1948, el Yishuv permaneció a la defensiva, procurando mantener abiertas las comunicaciones con todos sus núcleos de población, mientras que los árabes organizan ataques para aislarlos y rendirlos uno a uno. Ambos bandos, además, organizan ataques terroristas para amedrentar a sus rivales y que se rindan o huyan.
Los árabes cuentan con mucha mejor posición estratégica, una mayor población, y posibilidades para procurarse armas y suministros de los países de alrededor; los judíos están más organizados y cohesionados. Hasta Abril de 1948, el Yishuv permaneció a la defensiva, procurando mantener abiertas las comunicaciones con todos sus núcleos de población, mientras que los árabes organizan ataques para aislarlos y rendirlos uno a uno. Ambos bandos, además, organizan ataques terroristas para amedrentar a sus rivales y que se rindan o huyan.
Desde todos los puntos de vista hay un enclave decisivo: Jerusalén. Como hemos descrito en esta entrada, a finales de Marzo de 1948, viendo que la ciudad está al borde del asedio, Ben Gurión (presidente de la Agencia Judía) decide reunir a los mandos de la Haganah y el Palmaj (sus fuerzas de choque) para activar el Plan Dalet (o Plan D) que incluye una operación para forzar el asedio de Jerusalén: la Operación Najsom, que consiste en abrir un camino a través de las colinas, tomando los pueblos hostiles sobre la carretera.
Sin embargo, las tropas fieles a la Agencia Judía no son capaces de afrontar una operación de tal envergadura en solitario, y pactan con Irgún y Leji (que por su parte desean llevar a cabo alguna acción que aumente su prestigio) que Irgún/Lejí atacarían conjuntamente el pueblo árabe de Deir Yassin. La Haganah facilitaría armas (pero no explosivos) y apoyo logístico para la operación.
El ataque se complicó debido a varios motivos, como queda explicado en la entrada anterior. Pero los asaltantes lograron vencer las dificultades, y hacia las 13:00-14:00 la resistencia había cesado. Las bajas fueron importantes: cinco muertos (contando a Yehuda Segal, herido en la batalla) y treinta y siete heridos entre los atacantes; y (según las últimas investigaciones) entre 100-110 muertos entre los defensores, con un número indeterminado de heridos.
La cifra de muertos y la desproporción entre uno y otro bando resulta excesiva para un combate de un grupo que ataca una población atrincherada bien defendida, pero al mismo tiempo las bajas de los asaltantes son excesivas (más de un 30 %) para un ataque por sorpresa, desde dos direcciones, en una población desprevenida e indefensa.
La historiografía oficial elevó a 254 muertos los fallecidos entre los habitantes de Deir Yassin, y habla de masacres en masa, violaciones, y muchos otros excesos cometidos por los judíos, sobre una población pacífica que se preparaba para una jornada festiva.
¿Cómo se llegó a esa cifra tan alejada de la que -según los últimos estudios- ocurrió realmente? (1) Vamos a verlo.
El ataque se complicó debido a varios motivos, como queda explicado en la entrada anterior. Pero los asaltantes lograron vencer las dificultades, y hacia las 13:00-14:00 la resistencia había cesado. Las bajas fueron importantes: cinco muertos (contando a Yehuda Segal, herido en la batalla) y treinta y siete heridos entre los atacantes; y (según las últimas investigaciones) entre 100-110 muertos entre los defensores, con un número indeterminado de heridos.
La cifra de muertos y la desproporción entre uno y otro bando resulta excesiva para un combate de un grupo que ataca una población atrincherada bien defendida, pero al mismo tiempo las bajas de los asaltantes son excesivas (más de un 30 %) para un ataque por sorpresa, desde dos direcciones, en una población desprevenida e indefensa.
La historiografía oficial elevó a 254 muertos los fallecidos entre los habitantes de Deir Yassin, y habla de masacres en masa, violaciones, y muchos otros excesos cometidos por los judíos, sobre una población pacífica que se preparaba para una jornada festiva.
¿Cómo se llegó a esa cifra tan alejada de la que -según los últimos estudios- ocurrió realmente? (1) Vamos a verlo.
