Mostrando entradas con la etiqueta ELA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ELA. Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de febrero de 2026

LA UNSCOP INVESTIGA (I): ANTECEDENTES

Uno de los sucesos más decisivos para la recomendación de la Partición adoptada en el seno de las Naciones Unidas -y, por ende, para la creación del Estado de Israel en 1948- y, al mismo tiempo, de los más infravalorados, es la creación de la UNSCOP, su proceso de investigación, y los informes enviados a la ONU. Vamos a dedicar una serie de entradas a explicarlo.

En Febrero de 1947, los británicos estaban teniendo problemas con la violencia* en el Mandato de Palestina. Otorgado en 1920 por la Sociedad de Naciones, la relación entre las comunidades árabe y judía siempre había sido problemática, desde casi sus inicios, con el pogromo de Nabi Musa; a lo largo de 27 años, hubo matanzas como la de Jaffa en 1921 o Hebrón (1929), una revuelta armada como la de 1936-1939, y represalias conducidas por las milicias judías  Haganah, Irgún o Lejí.

Durante la Segunda Guerra Mundial, la insurgencia judía decidió declarar un Alto el Fuego unilateral: "Debemos luchar contra Hitler como si no hubiera un Libro Blanco, y contra el Libro Británico como si no hubiese un Hitler", en palabras de David Ben Gurión, líder de la Agencia Judía. 

Ernest Bevin en 1942
Tras el fin de la guerra, la victoria de los laboristas -que, durante la guerra, se habían manifestado totalmente a favor del sionismo y su sueño de un "Hogar Nacional Judío"- en las elecciones británicas de 1945, dio esperanza al Yishuv (la comunidad judía); pero pronto se desengañaron: los árabes de Palestina, los Estados Árabes, y los musulmanes de países no árabes, como India, Irán, etc, se mostraron totalmente en contra de procesos como la compra de tierras en Palestina por parte de los judíos, la inmigración de judíos, y por supuesto la posibilidad de crear un Estado Judío autónomo o independiente en Palestina.

La violencia aumentó, como hemos dicho, tanto entre judíos y árabes como contra los intereses británicos; un sangriento suceso, sobre todo, impactó en la prensa y opinión pública británica: el atentado contra el Hotel Rey David. La población árabe palestina -dirigida sobre todo por el Gran Muftí de Jerusalén, Amin al-Husayni, cabeza del Clan Husayni* y líder en la sombra del Comité Supremo Árabe (AHC)- evitaba, en general, el enfrentamiento con los británicos (a quienes veían más favorables a su causa), pero no ocultaba su intención de expulsar a británicos y judíos y convertir a Palestina en un país, o parte de un país, árabe.

Finalmente, el Gobierno Británico consideró que ya había tenido bastante, y su Secretario de Estado (Ministro) de Asuntos Exteriores, Ernest Bevin*, anunció el 18 de Febrero de 1947 que someterían el problema de Palestina a las Naciones Unidas para buscar soluciones.

¿Por qué el Gobierno hizo esto, y qué ocurrió? Veámoslo.

viernes, 30 de enero de 2026

LA CAÍDA DE JAFFA (II): LOS ÁRABES LO PASAN PEOR Y HUYEN

En la entrada anterior vimos como Jaffa fue adjudicada en la partición al futuro Estado Árabe. Venía a constituir un enclave árabe (71000 habitantes árabes por 31000 judíos) rodeado de pueblos judíos (excepto por la carretera a Jerusalén, a través de Yazur) y adyacente a Tel Aviv, una ciudad exclusivamente judía de 160000 habitantes. El Subdistrito Jaffa era uno de los pocos con clara mayoría judia: 260000 judíos por 110000 árabes. (1)

La presencia de los británicos y la importancia de los cítricos para la economía local hicieron que se intentara  establecer un pacto de no agresión entre los Consejos Municipales de Jaffa y Tel Aviv, encabezados por Yusuf Heikal* e Israel Rokach*, respectivamente. Los superiores de ambos bandos bloquearon el acuerdo; sólo funcionó, de manera "tácita", para la industria de los cítricos, hasta que se acabó su recolección, distribución y exportación, en Marzo.

Conquista de los pueblos árabes en torno
A Jaffa-Tel Aviv en la Operación Hametz
La sociedad judía, mucho más cohesionada, tenía una clara ventaja sobre la árabe, muy fragmentada entre ricos y pobres, musulmanes y cristianos, partidarios del Muftí y opositores a él. Las hostilidades, que hasta Abril consistieron en atentados, represalias y golpes puntuales, sembraron el pánico entre los árabes, desunidos y mucho menos motivados, y que contaban con la esperanza de la invasión de los países árabes tras la marcha de los británicos.

Las tropas judías, formadas por la 4ª Brigada Kiryati*, de la Haganah, y los combatientes del Irgún y Lejí, estaban más cohesionadas y motivadas que las fuerzas árabes. Éstas estaban formadas en su mayor parte por la Milicia al-Najjada,* otros milicianos reclutados de entre parados, jóvenes sin experiencia militar y refugiados huidos de barrios limítrofes con Tel Aviv, y varios cientos de soldados del Ejército de Liberación Árabe (ELA), que se comportaron muchas veces de manera inadecuada y se ganaron la desconfianza y el odio de la población. Por si fuera poco, hubo una rotación de comandantes militares que no pudieron hacerse en ningún momento con la situación.

Así las cosas, la población civil árabe comenzó la huida hacia otras zonas árabes de Palestina o a los países de alrededor. En Abril de 1948, las noticias del hundimiento palestino y las historias sobre atrocidades judías -generalmente falsas- provocaron un colapso de la moral de los habitantes árabes de Jaffa. A mediados de Abril, cuando empezó la última batalla por Jaffa, sólo quedaban unos 20000-30000 árabes en la ciudad.

miércoles, 21 de febrero de 2018

DEIR YASSIN: EL COMBATE QUE TODO EL MUNDO EXAGERÓ (III). EL COMBATE

En la primera entrada y en la siguiente vimos que, tras ser aprobado el Plan de Partición de Palestina por la Asamblea Nacional de la ONU en Noviembre de 1947, se habían abierto las hostilidades entre árabes y judíos, dando lugar a la Guerra Civil durante el Mandato de Palestina (30 de Noviembre de 1947 a 14 mayo de 1948).

Hasta Febrero de 1948, ambos bandos se dedicaron a una especie de guerra de guerrillas: atentados terroristas contra objetivos civiles, emboscadas a convoyes de suministros, o ataques a posiciones estratégicas enemigas; mientras tanto, los británicos tratan de evitar grandes masacres, pero intentando no comprometer sus fuerzas armadas en acciones que les causen bajas.

A partir de Marzo de 1948, ambos bandos perfilan su estrategia. 
  • Los árabes palestinos tienen superioridad numérica, estratégica, y cuentan con  países aliados en todas sus fronteras, pero sufren una clara falta de organización y coordinación. Por lo tanto, sufren varios fracasos en ataques directos contra asentamientos judíos. Hacia finales de Marzo, su mejor posibilidad de victoria consiste en asfixiar las comunicaciones de los establecimientos judíos; sobre todo, conseguir la captura de Jerusalén, corazón del futuro Estado Judío. Abd-al-Qader al-Husayni*, sobrino del Muftí Hadj Amin al-Husayni, y uno de los líderes palestinos, bloquea el desfiladero de Bab-al-Wad, única ruta de acceso a la ciudad. Varios poblados árabes, entre ellos Deir Yassin, dominan desde las colinas este camino.
  • Los judíos palestinos cuentan con una superior cohesión y coordinación, pero su inferioridad numérica y estratégica (bloqueados por la flota inglesa por mar, y por los países árabes por tierra, y con muchos núcleos de población vulnerables al asedio de las fuerzas enemigas) les obliga a una estrategia defensiva. Pero, hacia finales de marzo de 1948, el Consejo Ejecutivo de la Agencia Judía* (gobierno oficioso del Yishuv) se da cuenta de que esto les aboca al fracaso a corto plazo. David Ben Gurion, su presidente de facto, reúne a los líderes militares de la Haganah y el Palmaj para poner en marcha el Plan "D" o Dalet (1), y asegurar el territorio que la ONU había asignado a los judíos en su Plan de Partición. Como paso más urgente, se decide iniciar la Operación Najsom, para levantar el cerco de Jerusalén.
La Haganah no contaba con soldados suficientes. El Palmaj (sus Fuerzas de Choque) no podía cubrir todos los objetivos, y las Compañías de Reserva (Heil HaMishmar y Heil Sadeh), tropas ligadas a los asentamientos judíos, eran muy reacias a abandonarlos para pelear a distancia.

Por su parte, Leji e Irgún -con experiencia en la lucha callejera en ciudad, pero no a campo abierto- necesitaban emprender una acción que, políticamente, les presentase como alternativa a la Haganah en cuanto al liderazgo de la comunidad judía (Yishuv). Pero, para ello, precisaban que la Haganah les facilitase armamento adecuado para el combate a campo abierto, pues el suyo era sólo apto para guerrillas urbanas.

Mapa de la "Operación Unidad"
con las rutas de Irgún, Leji,
y el escuadrón de bloqueo
A principios de Abril de 1948, los representantes de las tres organizaciones judías (David Shaltiel*, por la Haganah; Moshe Barzilai, por el Lejí; Mordechai Ra'anan*, por el Irgún, y sus respectivos agentes) se reunieron varias veces, y acordaron que la Haganah facilitaría armas y apoyo logístico al Irgún y Leji para que contribuyesen a la Operación Najsom. Los grupos "disidentes" realizarían su operación contra Deir Yassin, para eliminarla como base de los árabes en cuanto al bloqueo de Jerusalén; pero, en caso de que tuvieran que retirarse por no poder mantenerla en su poder, destruirían aquellos edificios que pudieran servir como puntos fuertes para los combatientes enemigos. Se prohibió, explícitamente, cualquier maltrato contra la población civil o combatientes que se rindieran; y, de hecho, el Irgún exigió que un vehículo con altavoces advirtiera al poblado del inminente ataque e informase de la ruta de evacuación para los civiles.

jueves, 2 de febrero de 2017

FUERZA COMPARADA DE AMBOS CONTENDIENTES (II)


Voluntarios árabes en Palestina, 1947
En la entrada anterior analizábamos la fuerza del Yishuv, (que a partir del 15 de Mayo de 1948 pasó a ser el Estado de Israel) con sus componentes: Heil HaMishmar*; Heil Sadeh*; Plugot Mahatz, o sea, Palmaj; Irgun Zevai Leumi, o Irgun; Lojamei Jerut Israel o Leji; Mitnadvei Hutz LaRetz, o Mahal*; la organización juvenil Gadna, así como la afluencia de nuevos inmigrantes de los campos de detención británicos, fundamentalmente.

En esta entrada analizaremos las tropas árabes palestinas para, en siguientes entradas, hacer lo propio con los Estados Árabes que atacaron a Israel; en conclusión, exploraremos las posibilidades tácticas, estratégicas y las diferencias que llevaron a la rotunda victoria del Estado de Israel frente a un enemigo que, a priori, parecía superior.

Las guerras no se ganan por casualidad ni por fuerza de voluntad: las ganan los ejércitos superiores; pero, para ello, no basta considerar el número de soldados ni las armas de que disponen. Hay que tener en cuanta, además, factores como la motivación, la dirección estratégica, la organización logística, los apoyos diplomáticos, la unidad de acción...