jueves, 13 de abril de 2017

LAWRENCE DE ARABIA, O LA NO-TAN-EXITOSA-REVUELTA ÁRABE (II). EL SHERIF Y McMAHON: LAS CARTAS SOBRE LA MESA

Como vimos en la primera entrada de esta serie, el sherif  [Protector y Custodio] de La Meca, Husayn Ibn Alí y sus hijos -del Clan Banu Hashim, origen de los Hashemitas-habían buscado la alianza con el Imperio Británico:
  • En primer lugar para conseguir su apoyo para que Husayn fuera nombrado sherif (1908).
  • Luego -en conspiración abiertamente desleal respecto al Sultán y Califa, a quien habían jurado obediencia- para que los británicos apoyasen a Husayn en su intención de proclamarse soberano independiente del Hejaz (Febrero de 1914). 
  • Finalmente, tras la entrada de Turquía en la Gran Guerra al lado de las Potencias Centrales, el sherif se decidió -apoyándose en las armas, pertrechos y dinero del Imperio Británico- a lanzar una gran apuesta por organizar una rebelión contra el Imperio Turco, debido a:
    • La propia ambición de Husayn, que trataba de volver a fundar un Imperio Árabe sobre el mundo musulmán, como en los tiempos de los Umayyas, en el que él sería Califa, además de Sultán, claro;
    • El fervor nacionalista de las Sociedades Secretas árabes al-Fatat* y al-Ahd*, muy activas pese a estar constituida por apenas unos 350 activistas, que contactaron con él y le contagiaron la idea de erigirse en dirigente de un Imperio árabe desde Persia al Canal de Suez, y desde el Océano Índico a la franja sur de la actual Turquía; 
    • Y finalmente una ligereza de Lord Kitchener, Secretario de Estado de Guerra (Ministro) a finales de 1914, que "dejó caer" (al parecer, sin consultar a su Gobierno) que el Califato (entendido como un puesto espiritual, sin poder temporal) podría pasar de manos turcas a árabes con el visto bueno británico.
El problema, en la partida de poker que se inició con la primera de las cartas que Husayn ibn Alí envío al Alto Comisionado en Egipto, Sir Henry McMahon* (que inició un intercambio epistolar conocido como Correspondencia Husayn-McMahon*, cuya importancia es mucho mayor por lo que los movimientos políticos posteriores han querido interpretar que por lo que realmente se dijo) es que el sherif prácticamente no tiene cartas para jugar. No tiene soldados, no tiene armas, no tiene dinero (o mejor dicho, no desea gastar SU DINERO para organizar la rebelión), tiene vecinos militarmente más poderosos que él y que le odian... Sólo  tiene un cargo muy prestigioso y una capacidad de farol impresionante, como veremos a continuación... además de unos interlocutores muy torpes..

martes, 11 de abril de 2017

LAWRENCE DE ARABIA, O LA NO-TAN-EXITOSA-REVUELTA ÁRABE (I). EL SHERIF QUE QUERÍA APODERARSE DEL PUEBLO.

Entre los Mitos que jalonan la Historia del Mundo Árabe, en el siglo árabe hay unos pocos que destacan sobre los demás: la "Rebelión Árabe de 1916"*; la "Gran Revuelta Árabe de 1936"*, o la "Nakba" de 1948.

Aunque pueda parecer que la historia de la "Rebelión Árabe de 1916" no  tiene relación directa con el conflicto árabe-judío, si tienen la paciencia de seguir estas entradas verán que sí, porque el Mundo Árabe, en su conjunto, se declaró heredero espiritual del Imperio Turco, y consideró su derecho asentar sobre sus ruinas un Imperio árabe y musulmán, basándose en unas promesas supuestamente hechas por el Imperio Británico... lo que nunca ocurrió. Aún sigue hablándose de la "traición" de los países occidentales al mundo árabe; pero, como veremos, esto dista mucho de la verdad. 

En la historiografía británica y occidental de entreguerras (1919-1939) y, por supuesto, en la versión árabe posterior, prevaleció la imagen de un nacionalismo árabe ingenuo e idealista que trató de liberarse de las cadenas otomanas y fue engañado por los poderes imperialistas (ingleses y franceses) que traicionaron los deseos de libertad del Mundo Árabe. Nada más lejos de la realidad, como vamos a ver en las entradas que siguen.

lunes, 27 de marzo de 2017

FUERZA COMPARADA DE AMBOS CONTENDIENTES (IV)

En entradas anteriores, hemos examinado las fuerzas contendientes al principio de lo que se suele denominar la Guerra árabe-israelí de 1948:
Hasta ahora, en las entradas anteriores, hemos dado las cifras aproximadas de las tropas que se enfrentaron en el conflicto de 1948, con los datos más relevantes de su artillería, aviación, y fuerza naval, que pudieran tomar parte en el enfrentamiento.

En este comentario, y el siguiente, intentaremos presentar alguna de las fortalezas y las debilidades de ambos bandos; que, quizás, fueron los puntos decisivos en el conflicto.

martes, 28 de febrero de 2017

FUERZA COMPARADA DE AMBOS CONTENDIENTES (III)

Tras la votación de la Asamblea General de las Naciones Unidas  del 29 de Noviembre de 1947, en la que se decidió aceptar la Partición del Mandato de Palestina (un 20 % del primitivo Mandato de Palestina), estalló una guerra civil entre judíos y árabes palestinos, ante la mirada de los británicos, que oficialmente seguían al cargo de mantener el orden, pero que cada vez tenían menos ganas de morir en un territorio lejano que iban a abandonar en pocos meses (antes del 1 de Agosto de 1948*)
La Potencia Mandataria (el Reino Unido) anunció que abandonaría sus funciones el 15 de Mayo de 1948, con la retirada de sus últimas tropas. Por lo tanto, abandonaba a su suerte, tanto a la Comunidad Judía, o Yishuv*, como a la Comunidad Árabe Palestina que pudiera haber deseado ser independiente.
En realidad, dado que los árabes palestinos habían sufrido una purga intensiva 
Azzam Pasha, Secretario General
de la Liga Árabe

contra 
cualesquiera elementos que no fueran fieles a Hadj Amin al-Husayni, Muftí de Jerusalén, y que este era un acérrimo enemigo de los británicos (hasta el punto de haber colaborado con los nazis contra el Imperio Británico y como organizador de la "Solución Final"), en la práctica la pasividad de los británicos favoreció a Abdullah de Transjordania (el favorito del Foreign Office), y a los manejos de la Liga Árabe, que había reclutado un Ejército de Liberación Árabe*(ELA) -bajo el mando de Fawzi al-Qawuqji- que se había infiltrado en el norte de Palestina, ya en fechas tan tempranas como Enero de 1948, bajo la mirada desinteresada de los británicos.  
Los países árabes que integraban la Liga Árabe rechazaron absolutamente la Partición y declararon su intención de evitar la posibilidad de crear un Estado Judío por todos los medios, incluidos los violentos. Sin embargo, aparte del apoyo oficioso a la creación y mantenimiento del Ejército de Liberación Árabe, y el suministro de armas a los árabes palestinos (que no fue nunca muy abundante, puesto que las relaciones con el Muftí fueron entre malas y pésimas), su intervención oficial hubo de esperar al 15 de Mayo de 1948, al día siguiente de la Proclamación del Estado de Israel.


jueves, 2 de febrero de 2017

FUERZA COMPARADA DE AMBOS CONTENDIENTES (II)


Voluntarios árabes en Palestina, 1947
En la entrada anterior analizábamos la fuerza del Yishuv, (que a partir del 15 de Mayo de 1948 pasó a ser el Estado de Israel) con sus componentes: Heil HaMishmar*; Heil Sadeh*; Plugot Mahatz, o sea, Palmaj; Irgun Zevai Leumi, o Irgun; Lojamei Jerut Israel o Leji; Mitnadvei Hutz LaRetz, o Mahal*; la organización juvenil Gadna, así como la afluencia de nuevos inmigrantes de los campos de detención británicos, fundamentalmente.

En esta entrada analizaremos las tropas árabes palestinas para, en siguientes entradas, hacer lo propio con los Estados Árabes que atacaron a Israel; en conclusión, exploraremos las posibilidades tácticas, estratégicas y las diferencias que llevaron a la rotunda victoria del Estado de Israel frente a un enemigo que, a priori, parecía superior.

Las guerras no se ganan por casualidad ni por fuerza de voluntad: las ganan los ejércitos superiores; pero, para ello, no basta considerar el número de soldados ni las armas de que disponen. Hay que tener en cuanta, además, factores como la motivación, la dirección estratégica, la organización logística, los apoyos diplomáticos, la unidad de acción...

martes, 17 de enero de 2017

FUERZA COMPARADA DE AMBOS CONTENDIENTES (I)

En la votación de la Asamblea General de las Naciones Unidas del 29 de Noviembre de 1947, se decidió aceptar la Partición del Mandato de Palestina (que constituía un 20 % del territorio del primitivo Mandato de Palestina) en dos estados (árabe y judío), con un área, que incluía Jerusalén y Belén, bajo control internacional. La representación de los judíos, aun con reparos, aceptó el plan, mientras que los árabes rechazaron la creación de un Estado Judío "ni aunque fuese del tamaño de un sello de Correos" (en palabras del líder máximo de los árabes palestinos, el Muftí de Jerusalén, Hadj Amin al-Husayni), y estalló una guerra civil entre judíos y árabes palestinos. Los británicos, oficialmente al cargo de mantener el orden, no estaban muy dispuestos a morir en un lejano territorio que iban a abandonar en pocos meses (antes del 1 de Agosto de 1948), e hicieron lo mínimo posible; su prioridad era evitar derramamiento de sangre británica. 

De hecho, el Reino Unido anunció que abandonaría sus funciones el 15 de Mayo de 1948, con la retirada de sus últimas tropas. Por lo tanto, abandonaba a su suerte tanto a la Comunidad Judía, o Yishuv*, como a la Comunidad Árabe Palestina, que pudiera haber deseado ser independiente pero que, en realidad, distaba mucho de presentarse unida y cohesionada ante los retos de constituir un nuevo Estado. En la práctica, la actitud británica favoreció a los árabes palestinos, puesto que la mayoría de sus oficiales civiles y militares (en cierto modo de manera comprensible, dado que las acciones de los grupos terroristas judíos habían causado muchas víctimas entre las tropas de ocupación) era, en general, pro-árabe.

Combatientes del Palmaj
En esta entrada analizaremos las tropas del Yishuv (Comunidad Judía); en las siguientes, las de la Comunidad árabe Palestina, y de los ejércitos de los países de la Liga Árabe, que intervinieron en el conflicto a partir del 15 de Mayo de 1948. En la última entrada de la serie, veremos las fortalezas y debilidades de cada uno de los bandos.