viernes, 30 de enero de 2026

LA CAÍDA DE JAFFA (II): LOS ÁRABES LO PASAN PEOR Y HUYEN

En la entrada anterior vimos como Jaffa fue adjudicada en la partición al futuro Estado Árabe. Venía a constituir un enclave árabe (71000 habitantes árabes por 31000 judíos) rodeado de pueblos judíos (excepto por la carretera a Jerusalén, a través de Yazur) y adyacente a Tel Aviv, una ciudad exclusivamente judía de 160000 habitantes. El Subdistrito Jaffa era uno de los pocos con clara mayoría judia: 260000 judíos por 110000 árabes. (1)

La presencia de los británicos y la importancia de los cítricos para la economía local hicieron que se intentara  establecer un pacto de no agresión entre los Consejos Municipales de Jaffa y Tel Aviv, encabezados por Yusuf Heikal* e Israel Rokach*, respectivamente. Los superiores de ambos bandos bloquearon el acuerdo; sólo funcionó, de manera "tácita", para la industria de los cítricos, hasta que se acabó su recolección, distribución y exportación, en Marzo.

Conquista de los pueblos árabes en torno
A Jaffa-Tel Aviv en la Operación Hametz
La sociedad judía, mucho más cohesionada, tenía una clara ventaja sobre la árabe, muy fragmentada entre ricos y pobres, musulmanes y cristianos, partidarios del Muftí y opositores a él. Las hostilidades, que hasta Abril consistieron en atentados, represalias y golpes puntuales, sembraron el pánico entre los árabes, desunidos y mucho menos motivados, y que contaban con la esperanza de la invasión de los países árabes tras la marcha de los británicos.

Las tropas judías, formadas por la 4ª Brigada Kiryati*, de la Haganah, y los combatientes del Irgún y Lejí, estaban más cohesionadas y motivadas que las fuerzas árabes. Éstas estaban formadas en su mayor parte por la Milicia al-Najjada,* otros milicianos reclutados de entre parados, jóvenes sin experiencia militar y refugiados huidos de barrios limítrofes con Tel Aviv, y varios cientos de soldados del Ejército de Liberación Árabe (ELA), que se comportaron muchas veces de manera inadecuada y se ganaron la desconfianza y el odio de la población. Por si fuera poco, hubo una rotación de comandantes militares que no pudieron hacerse en ningún momento con la situación.

Así las cosas, la población civil árabe comenzó la huida hacia otras zonas árabes de Palestina o a los países de alrededor. En Abril de 1948, las noticias del hundimiento palestino y las historias sobre atrocidades judías -generalmente falsas- provocaron un colapso de la moral de los habitantes árabes de Jaffa. A mediados de Abril, cuando empezó la última batalla por Jaffa, sólo quedaban unos 20000-30000 árabes en la ciudad.

viernes, 23 de enero de 2026

LA CAÍDA DE JAFFA, 1948 (I): LOS ÁRABES LO PASAN MAL

Plan de Partición de 1947,
que muestra el enclave de
Jaffa en terrritorio judío
Durante la guerra civil entre las comunidades judía y árabe que siguió a la Partición del Mandato de Palestina (decretada el 29 de Noviembre de 1947) a finales de Marzo de 1948 la situación para el Yishuv parecía desesperanzadora. A 45 días de la retirada de las tropas británicas, los judíos no habían perdido aún el control de ningún asentamiento; pero, los árabes, sometiendo a las colonias y ciudades a un bloqueo de las carreteras que les llevaban suministros, estaban a punto de conseguir la rendición de varias de ellas, y sobre todo el premio gordo: Jerusalén, capital histórica y simbólica del judaísmo, con 100000 de sus 160000 habitantes judíos. Eso hubiera puesto la derrota definitiva del Yishuv, y sin necesidad siquiera de que se produjera una invasión de los países árabes vecinos.

A finales de Marzo, Ben Gurion convocó una reunión con los mandos de la Haganah (la principal fuerza militar) y del Palmaj (su fuerza de choque), y decidieron cambiar de estrategia, planeando la Operación Najshón, que permitió abrir la carretera de Jerusalén, derrotando  a las Milicias de la Guerra Santa (Jaysh al-Jihad al-Muqaddas) y matando a su Jefe, Abd-al-Qader al-Husayni*. Durante la operación, una dura batalla de los grupos Irgún y Lejí por conquistar un pueblo llamado Deir Yassin acabó con su destrucción, con entre 100 y 110 muertos. La exageración de los dirigentes y medios de comunicación árabes, que -con intención de provocar el horror del mundo y la intervención de los británicos y países árabes- convirtieron el terrible suceso en una masacre con relatos de terribles atrocidades inventadas, en lugar de torcer las cosas a su favor, provocaron el pánico y la huida de muchos habitantes árabes de zonas de población mixta a zonas controladas por los árabes o países vecinos.

Así, durante la segunda quincena de Abril, la psicosis se contagió a las principales ciudades de Palestina: ya hemos visto el caso de Haifa; y hoy vamos a ver lo que pasó en Jaffa.

Jaffa, en 1948, era la ciudad con más población árabe del Mandato: contaba con 54000 árabes musulmanes y 17000 árabes cristianos (71000 en total, a lo que se podía añadir otros 40000 árabes en los pueblos de alrededor); además, Jaffa era el puerto más importante, el principal centro comercial y un centro sociocultural clave de la comunidad árabe de Palestina. Pese a su situación de enclave dentro del Estado asignado por la ONU para los judíos, y la inferioridad demográfica de los árabes dentro del subdistrito de Jaffa, se esperaba una resistencia feroz, al menos hasta la llegada de los ejércitos árabes. Pero Jaffa cayó, tras una mínima resistencia, en cuanto se largaron los ingleses. 

¿Qué pasó? Veámoslo.

sábado, 10 de enero de 2026

ÍNDICE CRONOLÓGICO

 ÍNDICE CRONOLÓGICO 


Este índice se irá actualizando periódicamente.


1917


1919

ENERO

1920



ABRIL


1936

ABRIL

1937

JULIO

SEPTIEMBRE

MAYO

1946

JULIO
1947


ABRIL

MAYO

JUNIO

JULIO

viernes, 9 de enero de 2026

HACIA EL POGROMO DE NEBI MUSA (1920) (II): EL PRINCIPIO DEL CONFLICTO ÁRABE-JUDÍO

En la entrada anterior vimos cómo, tras la Primera Guerra Mundial, los países vencedores (bueno, unos pocos: Reino Unido y Francia) aspiraban a repartirse el control en algunos territorios que pertenecían al Imperio Turco en Oriente Medio: Mesopotamia, Siria (con el Líbano) y la Palestina histórica, a ambos lados del Jordán.

Manifestación anti judía ante la Puerta
de Damasco de Jerusalén (8-3-1920)
En los últimos meses de la Guerra empezaron a crearse asociaciones que se fundaron con el noble objetivo de defender las comunidades judía y árabe de esta región. Entre los judíos, la Comisión Sionista*, que se creó en Marzo de 1918, y aspiraba a recomponer la Comunidad Judía en Palestina (el Yishuv) y favorecer la inmigración desde la Diáspora, para terminar creando un Hogar Nacional Judío, como había sido ofrecido por el Gobierno Británico en la Declaración Balfour.

Por parte de los árabes se fundaron las Asociaciones de Musulmanes-Cristianos de Palestina*, también a partir de mediados de 1918, cuyos objetivos eran: primero, conseguir la independencia, dentro de la Gran Siria; también se oponían a la creación de un Hogar Nacional Judío en Palestina y a la inmigración judía masiva. En Enero de 1919 celebraron el Iº Congreso Árabe de Palestina*, que decidió adherirse al proyecto de la Gran Siria bajo la soberanía de los hashemitas -representados en Faisal ibn Husayn, el hijo del sheriff de los Santos Lugares, Husayn ibn Ali.

En Enero de 1919, días antes de que comenzase la Conferencia de Paz de París, en la que se iba a debatir el futuro de Palestina (entre otras muchas cuestiones) Faisal ibn Husayn y Jaim Weizmann (Presidente de la Comisión Sionista) se reunieron y pactaron un Acuerdo  o Declaración Conjunta*, que fue presentada ante la Conferencia de París como una muestra de buena voluntad de las comunidades árabe y judías de Palestina.

Como vimos en la entrada anterior, la reunión y su Declaración fueron (con toda probabilidad) una maniobra preparada por los británicos para conseguir que los países representados en la conferencia, -y sobre todo EEUU- accedieran, como la mejor solución, a conceder al Reino Unido, como Mandatos, los territorios que había pactado con Francia en el Acuerdo Sykes Picot de 1916. Asì, argumentando el deber moral de implantar la Declaración Balfour y crear un reino árabe comprometido en la Correspondencia McMahon-Husayn*, Reino Unido pretendía que se incluyera en sus territorios la Palestina al este del Jordán y todo o parte de la Siria que Sykes y Picot habían pactado que sería zona de control francesa.

Pero esta Declaración Conjunta, por bien que sonase, no tenía ningún recorrido: había sido tramada para conseguir unos resultados a corto plazo, y no había sido pactada con los principales actores del drama: árabes y judíos.

¿Como se llegó desde la amistosa Declaración hasta el pogromo de Nebi Musa?

Veámoslo